El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido criticado por el elevado coste de sus viajes para visitar las zonas afectadas por los incendios forestales en el noroeste de la península. Se estima que el gasto asciende a más de 200.000 euros, una cifra que se basa en 18 vuelos del Falcon presidencial (diez de ellos vacíos) y el uso de dos helicópteros Super Puma para desplazamientos en el lugar.
El artículo compara este gasto con las condiciones laborales de los equipos de emergencia que combaten el fuego. Se menciona que los guardias civiles del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) deben adelantar de su bolsillo los gastos de alojamiento y comida, por los cuales se les reembolsa una cantidad limitada (77,13 euros diarios). Además, se señala que los miembros de las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) han obtenido recientemente una mejora salarial, pasando de cobrar 900 euros al mes a 1.392,75 euros.
El texto sugiere que los 200.000 euros gastados en los traslados de Sánchez podrían haberse utilizado de forma más útil, como para contratar a diez brigadistas adicionales durante un año. El autor también hace referencia a unas declaraciones de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en las que relativizaba la importancia de un desajuste presupuestario de 1.200 millones de euros, con el fin de destacar la percepción de que para algunos, las grandes sumas de dinero son insignificantes.






