Desde Nuestra España queremos aclarar que somos conscientes del rechazo que pueden suscitar en muchos de nuestros seguidores las opiniones expresadas en este post por Maite de Medrano.
VOX representa una forma de pensar de la que somos partícipes pero eso no nos hace renunciar a nuestra libertad de expresión, no queremos un PP bis. Sabemos que se trata de un tema polémico, pero creemos en la importancia de abrir el debate y ofrecer espacio a diferentes puntos de vista.
En las próximas semanas ampliaremos la información y seguiremos ofreciendo nuevos enfoques sobre este asunto, y quede claro que cualquiera que quiera opinar con respeto tiene aquí un sitio. Eso se llama democracia y ya sabemos que no está de moda.
Promesas rotas, acoso sostenido y una estructura que, según Medrano, actuaba en su contra
El tercer tramo del relato abarca desde el 22 al 30 de noviembre de 2023, cuando Maite de Medrano asegura haber vivido simultáneamente una ofensiva pública contra su figura y una doble estrategia desde la dirección de VOX Nacional y Baleares: apoyo aparente por un lado y permisividad hacia el acoso por otro.
Reuniones en Palma: apoyo de palabra, vacío en los hechos
El 28 de noviembre viajó a Palma para reunirse con Montserrat Lluís y el CEP Baleares. Describe dos encuentros extensos en los que expuso todo lo ocurrido. Según relata: “Se rasgaron las vestiduras. Se hicieron los inocentes, los no enterados”.
Asegura que le prometieron una nueva etapa, reparación de su honor y los recursos necesarios para rehacer VOX Menorca: “Me prometió que todo cambiaría, que tendría todo lo necesario para hacer mi trabajo”.
Sin embargo, afirma que aquellas reuniones ocultaban algo más profundo. Medrano empezó a hacerse preguntas que hoy considera esenciales:
¿Quién había dado realmente aquel puesto “a dedo” en el grupo Vox de las Cortes Valencianas?
¿Quién había movido los hilos, quién diseñó, promovió o permitió una operación que, según ella, tenía como objetivo dejarla aislada, sin estructura y sin capacidad de maniobra?
Con el paso de los días, las promesas de Palma se diluyeron: “Dijeron… pero nunca hicieron”.
Una petición de expulsión y un acoso en aumento
El 22 de noviembre se abrió una petición en una plataforma digital para exigir su expulsión de VOX. Según el Diario Menorca, fue Alejandro Llabrés quien la creó. Medrano denuncia que “Santiago Barber firmó casi el primero, apenas 1–2 horas después”, añadiendo textos difamatorios.
Asegura que informó de todo —con pruebas— a Lluís y al CEP. Pero afirma que se desentendieron: “Dejaban hacer”.
Un doble juego que, según Medrano, se prolongó durante meses
Pese a las promesas, Medrano sostiene que la estructura directiva de VOX seguía alentando el acoso en Menorca: “Mantenía activo, protegido y alentado el frente de acoso, mobbing, sabotajes y desprestigio”.
En paralelo, asegura que Lluís le daba instrucciones políticas, como votar en contra de los presupuestos del Consell en diciembre: “Ella manifestando supuesto horror y comprensión”.
Con el tiempo, dice, todo encajó: “Lluís llevaba todos los cogobiernos PP–VOX en toda España” y tenía la capacidad de decidir nombramientos “a dedo”. Según su relato, fue ella quien “aprobó y mantuvo” a Ricardo Galí como director insular.
Un movimiento que ahora Medrano interpreta como parte de aquella maniobra más amplia que intentaba descifrar: quién lo colocó, quién lo respaldó y con qué propósito.
La conclusión de noviembre de 2023
Según Medrano, noviembre terminó con ella prácticamente sola, trabajando en su labor institucional mientras continuaban los ataques internos. La aparente promesa de una nueva etapa en VOX Menorca —dice— nunca se materializó.
Este momento lo define con una frase: ‘Vamos a comprar pulpo como animal de compañía’.
Asegura que la utiliza porque consciente y deliberadamente quiso creer en las promesas, en el supuesto reconocimiento de errores y en la intención de enmendar lo ocurrido, que fueran a cambiar las cosas en VOX Menorca y con ella, el único cargo electo. Decidió confiar, ponerse a disposición, aceptar lo inverosímil esperando coherencia y respaldo.
Un gesto que hoy ve como un error: confiar en un entorno que, según afirma, ya había decidido dejarla sin margen de maniobra.
“Qué equivocada estaba. Era pulpo, no animal de compañía”, resume.






