En un movimiento que revela profundas divisiones en la derecha alternativa española, la asociación Hazte Oír ha decidido respaldar a Alvise Pérez en las elecciones aragonesas, mientras critica duramente a Vox. Esta decisión no solo fragmenta el voto conservador, sino que cuestiona la unidad en un momento clave para contrarrestar al establishment progresista.
El Giro inesperado de Hazte Oír
Según el artículo de The Objective, Hazte Oír ha entrado en campaña por Alvise en Aragón y acusa a Vox de ser «el PP verde». Ignacio Arsuaga, presidente de la organización, afirma: «No queremos que Vox se convierta en el nuevo PP». Sin embargo, esta crítica parece ignorar el compromiso histórico de Vox con valores provida y profamilia. Por ejemplo, Juan García-Gallardo, vicepresidente de Castilla y León por Vox, declaró: «Sin latido fetal no hay investidura. Nuestra línea roja debe ser proteger a los más débiles».
¿Por qué elegir a Alvise Pérez y su agrupación Se Acabó la Fiesta (SALF), que carece de un programa consolidado? Alvise se presenta como una opción disruptiva, pero su enfoque inestable podría diluir la fuerza conservadora en lugar de fortalecerla.
El panorama electoral en Aragón
Las encuestas reflejan un escenario favorable para la derecha. Las informaciones en los medios indican que Aragón inicia la campaña con el PP liderando, el PSOE en declive, Vox en ascenso y la izquierda dividida. Alejandro Nolasco, candidato de Vox, destaca: «Nosotros no vamos preguntando a la gente si es de izquierdas o derechas, nos eligen por sentido común. Estamos en un punto de inflexión».
Otras fuentes confirman el impacto de Alvise. El Mundo señala: «La irrupción de Alvise altera los equilibrios en la derecha: ‘Puede decantar escaños en Aragón y Castilla y León'». Las tensiones entre PP y Vox llevaron al adelanto electoral, con Vox como socio clave pero criticado por su firmeza. Esta división impulsada por Hazte Oír podría beneficiar al bipartidismo PP-PSOE, debilitando la oposición real al sanchismo.
El conflicto de lealtades
El núcleo del debate radica en la lealtad ideológica. Hazte Oír, con lazos históricos a Vox, ahora los acusa de tibieza, pero Vox ha sido el único partido en plantar cara al aborto y la agenda woke sin concesiones. ¿Es esto un genuino debate de ideas o una maniobra para erosionar la unidad conservadora?
La derecha debe priorizar la cohesión para evitar que el PP absorba el espacio como un «PSOE azul», tal como Vox lo denuncia. Sin unidad, el riesgo es que la izquierda fragmentada se reorganice y mantenga el poder.






