La presidenta peruana, Dina Boluarte, fue destituida por el Congreso bajo la causal de «permanente incapacidad moral». Esta decisión se fundamentó en una serie de graves cuestionamientos que minaron su liderazgo y probidad, destacando el sonado «Caso Rolex» y una marcada incapacidad para gestionar la crisis de inseguridad ciudadana.
El «caso Rolex» y el enriquecimiento ilícito
El detonante principal de la moción de vacancia fue el denominado «Caso Rolex» (Rolexgate), que desató una investigación fiscal por presunto enriquecimiento ilícito y omisión de declaración de bienes.
- Los relojes de lujo: Se reveló que Boluarte había lucido una colección de relojes de alta gama, incluyendo al menos un modelo Rolex, sin haber declarado su posesión en su declaración jurada de bienes, un requisito legal para todos los funcionarios públicos.
- Las contradicciones: La defensa de Boluarte se vio envuelta en serias contradicciones. Inicialmente, declaró que el reloj era «de antaño» y adquirido con sus ahorros. Sin embargo, su versión cambió posteriormente al sugerir que las joyas habían sido un préstamo del gobernador regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima. Este giro generó acusaciones adicionales de cohecho pasivo impropio (aceptar un beneficio a cambio de un acto relacionado con su cargo).
El escándalo generó una fuerte «percepción de falta de probidad y transparencia» que erosionó gravemente su credibilidad política.
Fracaso en la lucha contra la inseguridad ciudadana
Otro factor clave en la pérdida de apoyo fue la percepción de un profundo fracaso en el manejo de la crisis de inseguridad ciudadana y el combate al crimen organizado.
El descontento se agudizó tras un ataque armado contra la popular banda de cumbia Agua Marina, un incidente que la oposición utilizó para argumentar que el Gobierno había «claudicado» ante la criminalidad y carecía de liderazgo efectivo.
La sombra moral de las muertes en protestas
Aunque una denuncia constitucional relacionada fue archivada, la responsabilidad en las muertes ocurridas durante las protestas sociales de fines de 2022 e inicios de 2023 se mantuvo como un grave cuestionamiento moral. Organismos internacionales y la oposición la señalaron por el uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad contra manifestantes que exigían su renuncia.
Evolución ideológica: de la Izquierda al conservadurismo
La trayectoria ideológica de Boluarte también fue objeto de debate y crítica:
- Inicios en la izquierda: Comenzó su carrera política afiliada a Perú Libre, de tendencia de izquierda, y juró como vicepresidenta en la fórmula de Pedro Castillo.
- Giro conservador: Tras asumir la presidencia y ser expulsada de Perú Libre, su gobierno fue percibido con una tendencia conservadora o de derecha. Analistas señalan que este movimiento ideológico la llevó a reprimir a quienes antes fueron sus partidarios, marcando una profunda distancia con sus orígenes.
La destitución, en resumen, combinó la presunta corrupción y falta de transparencia (caso Rolex) con una marcada pérdida de legitimidad política y la percepción de incompetencia para liderar el país.
Tras la destitución de Dina Boluarte por el Congreso bajo la causal de «permanente incapacidad moral», el país ha juramentado a su nuevo presidente: José Jerí Oré.
El congresista, quien ejercía como Presidente del Congreso de la República, asume la jefatura del Estado de manera interina, de acuerdo con la línea de sucesión constitucional, dado que el cargo de vicepresidente se encontraba vacante.
- José Jerí Oré completará el mandato presidencial que se extiende hasta julio de 2026.
- El nuevo mandatario, un abogado de 38 años, fue electo por el partido Somos Perú (centroderecha) y se ha comprometido a encabezar un «gobierno de transición» con un enfoque en la «reconciliación nacional».
- En sus primeras declaraciones, Jerí declaró «la guerra» a las bandas y organizaciones criminales, enfatizando que el principal enemigo de Perú está en las calles.
«El principal enemigo está afuera, en las calles, las bandas criminales, las organizaciones criminales, ellos son el día de hoy nuestros enemigos, y como enemigos debemos declararle la guerra.» — José Jerí Oré, nuevo Presidente de Perú.
La destitución de Boluarte y la asunción de Jerí se producen en un contexto de profunda crisis política e inseguridad sin precedentes en el país.






