Sánchez desprecia el 11-M por un TikTok
El desprecio presidencial
En un acto que roza el cinismo absoluto, Pedro Sánchez optó por ignorar el solemne homenaje a las víctimas del 11-M para dedicarse a grabar un vídeo en TikTok, blindando una ciudad entera como si de un set de Hollywood se tratara. Esta visita sorpresa a Fuenlabrada, no anunciada en su agenda oficial, revela una vez más la prioridad del PSOE por la propaganda barata sobre el respeto a la memoria nacional. Mientras España recordaba con dolor los atentados que marcaron nuestra historia, el presidente prefirió posar ante un mural urbano, rodeado de un despliegue de seguridad que causó caos y molestias a los ciudadanos.
El blindaje de Fuenlabrada: un despilfarro para la imagen
El Ejecutivo desplegó un amplio dispositivo de seguridad que incluyó cortes de calles y restricciones de acceso, afectando la vida diaria de los vecinos de Fuenlabrada sin previo aviso. Según informes, Sánchez llegó en un Renault Megane para fingir humildad, pero la realidad fue un operativo que bunkerizó la zona para su «operación de imagen». «Sánchez no vino a rendir cuentas, ni a dar explicaciones, ni a comprometerse con Fuenlabrada. Vino a hacerse contenido», denunció el PP local, aunque esta formación, tibia en su oposición, no llega a cuestionar el sistema que permite tales abusos.
Insultos y rechazo popular: la voz de la calle
Durante la grabación, Sánchez fue recibido con gritos de «¡Sinvergüenza! Tienes vendido a España» y «¡Vete a Atocha, que hoy es el 11-M!», ecos de un descontento generalizado ante un líder que prioriza su ego sobre el duelo colectivo. El mural ‘Niños Perdidos I’, tercero en un concurso mundial de arte urbano, sirvió de telón de fondo para este espectáculo, acompañado por el alcalde socialista Javier Ayala. Pero, ¿Dónde estaba el homenaje a las víctimas del terrorismo? En Fuenlabrada se celebró un minuto de silencio en el Ayuntamiento, al que Sánchez ni se acercó, iniciando su visita media hora después. Esta indiferencia choca con la sensibilidad que exige un día como el 11-M, Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo. Fuentes como OKDIARIO destacan cómo este acto fue «a escondidas», cortando calles y movilizando afiliados para simular espontaneidad.
Propaganda vs. responsabilidad
Este incidente no es aislado; refleja la esencia del socialismo actual, obsesionado con las redes sociales mientras ignora problemas reales como el terrorismo o la seguridad ciudadana. El PSOE, con Sánchez a la cabeza, representa una izquierda que vende humo digital en lugar de políticas concretas. Incluso el PP, supuestamente opositor, se limita a críticas superficiales sin proponer alternativas radicales como las de Vox, que defiende una España unida contra la división y el despilfarro. «No es un presidente, es un trampantojo», se lee en publicaciones del PP de Madrid, pero ¿por qué no exigen dimisiones o reformas profundas? Frente a defensores del Gobierno que minimizan el acto como «cercanía», argumentamos que es puro oportunismo.
Una España sin engaños
Sánchez debe responder por este ultraje al 11-M, priorizando vídeos virales sobre el respeto a las víctimas. Vox propone una política honesta, lejos de la propaganda del PSOE y la inacción del PP. ¿queremos un Gobierno de postureo o uno que honre nuestra historia?






