Hay demasiado en juego. ¿Es verdad que Moreno Bonilla es tan ilusionante como un taburete? Es verdad. ¿Es verdad que VOX ahora mismo es poco más que un tirón electoral de gente que está hasta las narices? Es verdad. ¿Es verdad que Pedro Sánchez aguantará cualquier chaparrón, cualquier naufragio, cualquier debacle? Es verdad. Pero necesitamos un último latigazo antes de las elecciones, antes del tedio veraniego.
Minuto a minuto en Andalucía
*El Debate en Andalucía: falta de líderes
Ahora mismo en Moncloa viven minuto a minuto esperando la sentencia del Supremos (con las ramificaciones anunciadas en las figuras del ministro Torres y la ínclita Francina Armengol), esperando la implosión que será el juicio a Begoña, esperando el esperpento que será el juicio al hermanísimo. El intento de las últimas semanas, con Sánchez apareciendo con una bandera del “no a la guerra”, como estandarte de una estrafalaria alianza con cuatro comunistas sudamericanos y cuatro africanos que corrían por ahí, no es más que una cortina de humo para consumo de la parroquia socialista. No queda nada: no hay contenido político ni maniobra discursiva posible que esconda el vacío absoluto del sanchismo, ya solo agarrado a sí mismo para huir hacia un futuro negro como el carbón. Necesitamos una última bofetada, que resuene hasta Finisterre, porque el verano español es muy largo.
España necesita librarse del PSOE
España necesita librarse del PSOE como Francia se libró del socialismo post Miterrand o Italia se libró de Bettino Craxi. Hay que girar página. El PSOE lleva traicionando a España desde 1934, quizás desde antes. No se trata de una cuestión política, sino higiénica. Luego ya discutiremos de las cosas importantes, entre los que quedemos en pie. Hay que sacarse de encima este circo de pulgas amaestradas, este aquelarre de ministras histéricas y porteros de puticlub, este cáncer que lleva demasiados años succionando la sustancia vital de la nación en favor de la cuadrilla de turno.
Ya no hay tiempo para mirar hacia Page en Andalucía
Ya no hay tiempo para mirar hacia Page o hacia quien sea en busca de un “PSOE bueno” porque tal cosa ni existe ni existirá jamás. Cada vez que han tocado poder a cualquier nivel no han traído más que degradación moral y ruina económica, con dosis de mentira dignas de la cueva de Alí Babá. Ahora necesitamos que los votantes andaluces, con el señorío propio de quien aún posee un resto de conciencia moral, brinden al resto de los españoles un hundimiento que nadie pueda disimular (y que, de paso, nos libre de la inconcebible María Jesús Montero, una mujer que literalmente ni siquiera sabe dar palmas). Necesitamos un domingo por la noche en que las estrellas del cielo vuelvan a clamar aquello de “cautivo y desarmado…” aplicado al reparto de escaños. Hemos visto a muchos partidos extinguirse: la UCD, CiU, UPN, Ciudadanos, Podemos… Solo falta uno en la lista. El trabajo ha de hacerse el domingo.






