Desde Nuestra España queremos aclarar que somos conscientes del rechazo que pueden suscitar en muchos de nuestros seguidores las opiniones expresadas en este post por Maite de Medrano.
VOX representa una forma de pensar de la que somos partícipes pero eso no nos hace renunciar a nuestra libertad de expresión, no queremos un PP bis. Sabemos que se trata de un tema polémico, pero creemos en la importancia de abrir el debate y ofrecer espacio a diferentes puntos de vista.
En las próximas semanas ampliaremos la información y seguiremos ofreciendo nuevos enfoques sobre este asunto, y quede claro que cualquiera que quiera opinar con respeto tiene aquí un sitio. Eso se llama democracia y ya sabemos que no está de moda.
La trampa del director insular: tensiones con el PP, presiones internas y un cese inevitable
En esta segunda parte de su relato, Maite de Medrano de Olives reconstruye los acontecimientos entre el 3 y el 14 de noviembre de 2023, una etapa marcada por maniobras internas, bloqueos en los nombramientos y lo que ella describe como una “operación trampa” destinada a llevarla al límite institucional.
Un nombramiento imposible
Semanas antes del cese de Ricardo Galí, Medrano buscó una sustituta idónea procedente de VOX Mallorca. La candidata cumplió los requisitos y remitió la documentación pertinente. Sin embargo, asegura que desde presidencia del Consell solo recibió “excusas incoherentes, largas interminables” que impedían avanzar.
El 9 de noviembre, justo el día en que debía cerrar el nombramiento, la candidata la llamó para comunicarle que había aceptado “un puesto a dedo de VOX en las Cortes Valencianas la tarde anterior”. Medrano afirma: “Me dejó tirada la misma mañana”.
La propuesta sorpresa del presidente del Consell
Cuando acudió a la reunión prevista, se encontró con que el presidente del Consell ya conocía la marcha de la candidata. “¿Cómo pudo saberlo… y tan rápido?”, se pregunta. Acto seguido, él le propuso como nueva dirección insular a “alguien de confianza, en sintonía con VOX y válido”.
Pero Medrano pronto descubrió que se trataba de un concejal del PP: “Una consejería de VOX no podía tener un director insular cargo del PP”. Ante su negativa, relata que el presidente le lanzó un ultimátum: “O lo aceptaba o me cesaba”. Ella respondió: “Que me cesara”.
El cese y lo que descubrió después
El 14 de noviembre de 2023 anunció su salida del cogobierno PP–VOX, afirmando públicamente que no aceptaba un director insular que fuera un cargo del PP. A partir de ese momento, el PP pasó a gobernar en minoría en el Consell.
Meses después —según relata— descubrió que el concejal propuesto sabía días antes lo que iba a ocurrir: “Sabía 4–5 días antes que yo misma que tenía que ser mi director insular”. Y añade que incluso había renunciado ya a su acta de concejal: “Cuando yo no lo acepto, ya no podía seguir siendo concejal. Había renunciado”.
Califica la operación como un engranaje “maquiavélico, rocambolesco, delirante”, que —afirma— buscaba sabotear su labor institucional y reforzar el relato interno contra ella.
¡No te pierdas mañana la próxima entrega!






