Desde Nuestra España queremos aclarar que somos conscientes del rechazo que pueden suscitar en muchos de nuestros seguidores las opiniones expresadas en este post por Maite de Medrano.
VOX representa una forma de pensar de la que somos partícipes pero eso no nos hace renunciar a nuestra libertad de expresión, no queremos un PP bis. Sabemos que se trata de un tema polémico, pero creemos en la importancia de abrir el debate y ofrecer espacio a diferentes puntos de vista.
En las próximas semanas ampliaremos la información y seguiremos ofreciendo nuevos enfoques sobre este asunto, y quede claro que cualquiera que quiera opinar con respeto tiene aquí un sitio. Eso se llama democracia y ya sabemos que no está de moda.
Imposición del director insular
De Medrano ya en medio de una situación conflicto, de cacería contra ella (como expuso en sus anteriores declaraciones) vivió en julio de 2023 un salto cualitativo ya mucho más grave que fue cuando Francisco Cardona, entonces coordinador de VOX Menorca, habría decidido unilateralmente el nombramiento de Ricardo Galí como director insular. Según asegura, «Cardona me impuso a Ricardo Galí. No fue una propuesta ni una recomendación; fue una orden».
Añade que, pese a ser ella la responsable política de la consejería, era la única que podía pedir su nombramiento «nunca se me permitió elegir mi propio equipo».
Primeras impresiones y comportamiento de Galí
La exconsejera afirma que apenas conocía a Galí y que desde el primer contacto percibió actitudes poco adecuadas: «En nuestra primera conversación ya noté un tono de chulería y falta de respeto».
Relata que, durante su llegada a Menorca el 18 de julio, Galí acudió al Consell «con horas de antelación» alegando obedecer a Cardona, y que su comportamiento dejó una impresión negativa entre cargos del Consell. «Tuvieron que modificar la agenda para que abandonara el edificio lo antes posible», asegura.
Informes sin respuesta y presiones para formalizar el nombramiento
Entre el 23 y el 25 de julio, De Medrano envió varios informes a Cardona y a la representante de VOX nacional Montserrat Lluís, expresando su rechazo al nombramiento y explicando la falta de estructura en la consejería. «Nunca respondieron a ninguno de mis informes», afirma.
Relata que no solo era falta de estructura en la consejería, sino falta de todo tipo de apoyo y asesoramiento, siendo en el caso de Menorca una gran oportunidad para Vox. No solo porque los números daban la llave a consejera de Vox, sino por las políticas que había habido en Menorca (8 años de izquierdas radicales y pancatalanistas, mucha hegemonía y muchos adoctrinamientos durante muchas décadas)
Según su relato, fue Montserrat Lluís quien la presionó directamente: «Me dijo que, si no nombraba a Galí ya mismo, podía peligrar el pacto PP–VOX en Baleares».
Finalmente, asegura que cedió ante ese ultimátum: «Tuve que firmar el nombramiento para no poner en riesgo el acuerdo de gobierno».
“El conflicto se materializó desde el primer día”
De Medrano sostiene que, desde el 1 de agosto —cuando Galí tomó posesión—, comenzó una dinámica que describe como un constante intento de desautorizarla. «Se comportaba como si él fuera el consejero. Convocaba reuniones sin avisarme y daba órdenes al personal del Consell a mis espaldas», declara.
También afirma que varias funcionarias trasladaron quejas sobre su comportamiento: «Recibí comentarios sobre actitudes machistas, prepotentes y tóxicas».
Cardona señala a la consejera
Ante las primeras tensiones, De Medrano asegura que Cardona defendió a Galí en todo momento. «Para Cardona, el problema era yo. Nunca admitió que existía un conflicto interno», sostiene. En septiembre volvió a pedir el cese del director insular, pero afirma que no obtuvo respuesta.
Describe además una falta total de coordinación interna: «Nunca tuve equipo, nunca tuve asesoramiento y nunca se me dio una sola directriz política. Estaba completamente sola».
Comenta que lo que hizo el partido fue estar ausente, hacerse el loco y delegar todo en Montserrat Lluís, que a su vez también hizo caso omiso haciendo de ello una barra libre para Cardona.
Gestiones internas sin resultados
En sus declaraciones explica que llegó a contactar con cargos superiores del partido en busca de ayuda, como Pablo Pérez Merino. «Al principio parecía dispuesto a intervenir, pero luego me dijo que confiara en Montserrat Lluís, algo que yo ya no podía hacer».
Campaña de desprestigio interna
Según sostiene, mientras el conflicto crecía dentro del Consell, fuera se generaba un ambiente hostil hacia ella. «Cardona, Galí y un pequeño grupo de afiliados empezaron a difamarme y a organizar actos a mis espaldas», afirma.
Describe, por ejemplo, que el 12 de octubre se realizaron actividades internas sin su participación: «Organizaron ofrendas y comidas del partido sin contar conmigo, y pusieron a Galí como representante de VOX Menorca».
Advertencias de un intento de apartarla
De Medrano afirma que una afiliada le advirtió de que Cardona había dado instrucciones para “hacer que Maite abandone” o, en su defecto, “inhabilitarla”. Intentó entonces comunicar la situación a Santiago Abascal. «Le trasladé mi caso directamente, pero no hubo seguimiento», asegura.
Petición de cese y reacción de Galí
El 13 de octubre presentó su primera solicitud formal de cese de Galí. A partir de ese momento —según relata— Galí reaccionó presentándose como víctima. «Empezó a difundir que era objeto de acoso, pero nunca presentó ninguna denuncia», afirma.
De Medrano señala que llegó a solicitar el cese en tres ocasiones antes de que se firmara el decreto definitivo el 9 de noviembre: «Tuve que insistir hasta el límite para que se reconociera una situación insostenible».
“Las únicas víctimas fuimos VOX en Menorca y yo”
A día de hoy, según su declaración, no existe denuncia alguna presentada por Galí. «Nunca hubo pruebas ni existe expediente interno previo a mi expulsión. Pero sí hubo numerosos hechos falsos difundidos contra mí», sostiene.
Afirma además que una parte de la prensa publicó la versión de Galí sin que luego se rectificara: «Se quedó su versión sin pruebas y nunca se corrigió, aunque él no presentó nada».
Un conflicto que, según afirma, formaba parte de un problema mayor
De Medrano concluye que lo vivido en Menorca «fue solo una parte de un conflicto más amplio» dentro del partido, y asegura que continuará relatando su experiencia para aportar más detalles.
¡No te pierdas próximamente la siguiente entrega…!






