Desde Nuestra España queremos aclarar que somos conscientes del rechazo que pueden suscitar en muchos de nuestros seguidores las opiniones expresadas en este post por Maite de Medrano.
VOX representa una forma de pensar de la que somos partícipes pero eso no nos hace renunciar a nuestra libertad de expresión, no queremos un PP bis. Sabemos que se trata de un tema polémico, pero creemos en la importancia de abrir el debate y ofrecer espacio a diferentes puntos de vista.
En las próximas semanas ampliaremos la información y seguiremos ofreciendo nuevos enfoques sobre este asunto, y quede claro que cualquiera que quiera opinar con respeto tiene aquí un sitio. Eso se llama democracia y ya sabemos que no está de moda.
Maite de Medrano, exconsejera de VOX en el Consell Insular de Menorca, sostiene que los conflictos vividos entre 2023 y 2025 en el partido no fueron hechos aislados ni fruto de errores individuales, sino que formaron parte de “un plan calculado” para impedir que VOX prosperara en la isla y para forzar su abandono. En sus declaraciones asegura que, con el tiempo, ha comprendido que aquella crisis estuvo “sincronizada” desde distintos niveles del partido.
“Nada de lo que ocurrió fue casual”
De Medrano explica que, durante los meses comprendidos entre julio y noviembre de 2023, los hechos que experimentó le parecían “absurdos, surrealistas, destructivos y anti VOX principios”. Sin embargo, afirma que, con la perspectiva del tiempo y los sucesos posteriores en 2024 y 2025, ha podido ver un patrón: «No fueron hechos aislados. Todo estaba pensado y sincronizado».
Según relata, esos episodios no sólo afectaron a su gestión, sino también al avance del partido en la isla: «Formaba parte del mismo plan: no dejar fructificar VOX en Menorca y hacerme abandonar. Y al no prestarme, destruirme».
El papel de Cardona y de la dirección balear y nacional según su testimonio
En su relato, De Medrano sostiene que Francisco Cardona fue la figura central en los acontecimientos en Menorca: «Todo estaba bajo la batuta de Cardona». Afirma que esa actuación contaba siempre con la aprobación de Montserrat Lluís y con la “omisión” de miembros del CEP de Baleares, a quienes menciona por nombre.
Añade que, con el tiempo, llegó a la conclusión de que la actuación no sólo tenía la autorización de la estructura balear, sino también la de la dirección nacional: «Todo ocurría con el conocimiento y aval de las más altas instancias de VOX Nacional». Menciona para ello a varios responsables del partido, a los que sitúa en ese proceso por acción o por omisión.
“Galí no fue puesto para impulsar el proyecto, sino para destruirlo”
Respecto a la figura del director insular impuesto, Ricardo Galí, De Medrano sostiene que su designación no tenía como objetivo fortalecer el proyecto de VOX en Menorca. «Galí nunca fue puesto ahí para sacar adelante el proyecto, sino todo lo contrario. Fue puesto para destruirme», declara. Añade que, según su visión actual de los hechos, su función también habría sido dañar al partido en la isla: «No dejar nacer ni fructificar nada en VOX Menorca».
Asegura que la estrategia consistía en generar conflictos internos, tensiones, envidias y enfrentamientos, con el fin de frenar cualquier avance: «Fomentaban celos y odios. Era tirar por la borda la ilusionante expectativa del resultado electoral del 28 de mayo de 2023».
De la presión al intento de responsabilizarla de la crisis
De Medrano afirma que, al no abandonar su cargo ni plegarse a lo que describe como presiones, se inició un proceso de descrédito interno: «Difamarme e intentar destruirme para crear las condiciones de mi fracaso». Según sostiene, la intención era que, una vez generada esa caída artificial, se pudiera culparla “de la destrucción de VOX”.
Afirma que esa dinámica habría sido replicada también en otras islas: «Como hicieron en Mallorca con Idoia Ribas y Agustín Buades».
“Fue una operación calculada desde el principio”
Según su testimonio, el proceso no tenía como objetivo mejorar el funcionamiento del partido ni corregir errores internos, sino ejecutar una estrategia que ella califica como una “operación calculada”: «La destrucción de VOX en Menorca y la mía ha sido una operación calculada desde el principio».
Se pregunta abiertamente por qué el partido habría adoptado esa dinámica: «¿En qué beneficia todo este daño? ¿Por qué se orquestó este sabotaje?». Considera que lo ocurrido supone una “traición” a los votantes y a los principios que, afirma, motivaron su entrada en VOX: «Fue traición a los votantes. Traición a España».
Críticas a la estrategia política en Baleares
De Medrano también enmarca los hechos en un contexto más amplio de decisiones políticas que, según afirma, evidencian un alejamiento de los principios del partido. Como ejemplo, menciona que VOX, en mayo de 2023, renunció a un posible cogobierno autonómico con el PP en Baleares y evitó exigir medidas reales contra el pancatalanismo: «No pidieron nada real. Fue postureo y fuegos artificiales».
Afirma que ese fue uno de los desencadenantes de crisis internas más amplias dentro de VOX Baleares.
Agradecimientos personales
Pese al relato crítico, De Medrano expresa gratitud hacia quienes —según afirma— la apoyaron durante esos años, incluso conociendo su situación personal y de salud: «Estuvisteis y estáis siempre ahí. Muchísimas gracias».
Cierra sus declaraciones anunciando que seguirá publicando nuevos testimonios: «Seguiré relatando todo en próximos hilos, para que la verdad quede expuesta».






