El Papa León XIV ha hecho un llamado urgente para que se detengan las hostilidades en Gaza, instando a las partes en conflicto y a la comunidad internacional a «poner fin» al «terror, destrucción y muerte» que asola la región.
Durante su audiencia general en el Vaticano, el Pontífice reiteró su solicitud por la liberación de todos los rehenes, un alto el fuego definitivo y el acceso seguro de ayuda humanitaria. El Papa destacó la grave crisis humanitaria en Gaza, donde «las muertes por hambre han llegado a 300, casi la mitad de ellas niños».
Además, el Papa ha insistido en el respeto al derecho humanitario, pidiendo la protección de civiles y la prohibición del castigo colectivo, el uso indiscriminado de la fuerza y el desplazamiento forzado de personas.
Su Santidad se sumó al llamado a la paz de los Patriarcas de Jerusalén, Teófilo III y el cardenal Pierbattista Pizzaballa. El Papa declaró que apoya su «Declaración Conjunta» para que cese la violencia y prevalezca el «bienestar común de todos los pueblos».






