En un giro que huele a maniobras oscuras desde las altas esferas, la empresa pública Adif, atada al Ministerio de Transportes del Gobierno socialista, ha sido pillada retirando materiales clave del sitio del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) antes de que la Guardia Civil y la justicia cerraran su investigación. Este acto no solo vulnera la cadena de custodia, sino que siembra dudas sobre una posible ocultación de responsabilidades en un siniestro que dejó 46 muertos y decenas de heridos. El suceso, ocurrido el 18 de enero, involucró el descarrilamiento de un tren Iryo y su colisión con un Alvia, en un tramo renovado hace menos de un año, lo que apunta directamente a fallos en la supervisión estatal.
Detalles del incidente y la retirada irregular
Según revelaciones iniciales, operarios de Adif actuaron en la madrugada del 22 al 23 de enero, recogiendo fragmentos de vía y restos de los trenes sin autorización judicial. La Guardia Civil, al percatarse de la ausencia de estos elementos durante su inspección, exigió su devolución inmediata para preservar la integridad de la prueba. «El personal de Adif realizó distintas operaciones tendentes a la extracción y traslado de material… y practicó distintas pruebas en material, sin advertirlo ni solicitarlo», detalla un informe de la Guardia Civil al que tuvo acceso RTVE. Incluso, un empleado confesó recibir una «orden verbal» de un superior para actuar de noche, lo que evoca tácticas de encubrimiento más propias de un thriller político que de una administración transparente.
Respuesta de Adif y acusaciones de manipulación
Adif, en un intento por lavarse las manos, asegura que solo custodió piezas que ni la Benemérita ni la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) habían recogido, y que todo estuvo «siempre a disposición judicial». ¿Custodia o manipulación? La Guardia Civil no compra esta versión y acusa a la empresa de realizar pruebas sobre el material sin permiso, lo que podría alterar evidencias cruciales como soldaduras en los raíles, potencialmente responsables del descarrilamiento. Esta controversia no surge en el vacío. Fuentes independientes confirman que la juez del Juzgado número 2 de Montoro reprendió a Adif por trasladar «material de interés» sin autorización, ordenando su «restitución inmediata» y advirtiendo de posibles responsabilidades penales.
Contexto de la investigación y posibles causas
Para contextualizar esta afrenta a la justicia, recordemos que la investigación apunta a una degradación en el acero de los carriles como causa principal, en un tramo supuestamente modernizado por Adif. Sin embargo, la CIAF aún no ha accedido a las cajas negras por falta de autorización judicial, lo que ralentiza el proceso y alimenta sospechas de dilación intencionada. ¿Por qué tanta prisa en remover escombros si no hay nada que ocultar? Esta pregunta resuena en el debate público, donde se cuestiona si el Gobierno prioriza la imagen sobre la verdad.
Debate político y llamado a la responsabilidad
Frente a esta opacidad, cabe debatir si el Gobierno prioriza la imagen sobre la verdad. Mientras desclasifican secretos de hace 45 años, ocultan detalles de un desastre que expone la ineficacia de sus políticas ferroviarias. ¿Es esto negligencia o un deliberado sabotaje a la investigación para proteger a altos cargos como el ministro Óscar Puente? La sociedad demanda responsabilidad: dimisiones y una auditoría independiente que exponga las grietas en el sistema estatal. No podemos permitir que el clientelismo socialista entierre la justicia. ¡Es inaceptable que la corrupción partidista del PSOE aplaste la verdad bajo un alud de mentiras y obstrucciones!







Comentarios 1