España afronta un deterioro del mercado laboral tras los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2026. El paro ha vuelto a superar el 10%, mientras la inflación continúa reduciendo el poder adquisitivo de los hogares, en un contexto de desaceleración económica.
El paro aumenta en más de 230.000 personas según la EPA
Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de paro alcanzó el 10,83% en el primer trimestre de 2026. El número de desempleados aumentó en 231.500 personas, mientras que la ocupación descendió en 170.300 empleos.
Además, los hogares con todos sus miembros en paro aumentaron en 78.500, hasta un total de 850.700 familias. Se trata del mayor incremento en más de una década, lo que refleja el impacto directo en la economía doméstica.
Desde el Gobierno se destacan cifras desestacionalizadas de empleo, aunque diversos analistas advierten de una desaceleración real del mercado laboral.
La inflación subyacente se sitúa en el 2,8% y reduce el poder adquisitivo
En paralelo, la inflación subyacente —que excluye energía y alimentos frescos— se ha situado en el 2,8%, lo que sigue afectando al consumo de los hogares.
El encarecimiento de bienes y servicios básicos, unido a la evolución del empleo, genera un contexto de presión económica para muchas familias en España.
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Diferencias en la afiliación a la Seguridad Social
Según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, existen diferencias en las tasas de afiliación entre distintos colectivos. En el caso de las mujeres de origen marroquí en edad laboral, la tasa de cotización se sitúa en el 29,7%, frente al 56,7% en el caso de mujeres españolas.
Estos datos han generado debate sobre el impacto en el sistema de Seguridad Social y la sostenibilidad del modelo de bienestar.
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Contexto económico y perspectivas
La combinación de aumento del paro y presión inflacionaria apunta a un escenario económico más complejo en los próximos meses. Los próximos datos macroeconómicos serán clave para determinar si se trata de un ajuste puntual o del inicio de una tendencia más prolongada.






