Óscar Puente, el ministro de Transportes del Gobierno de Sánchez, ha desatado una nueva tormenta en Andalucía con su actitud chulesca y descalificadora ante el grave retraso en la reparación de la línea AVE Madrid-Málaga. Tras el colapso de un talud en Álora (febrero 2026) y un incidente previo en Adamuz (enero 2026), la alta velocidad sigue cortada, obligando a transbordos en bus y generando pérdidas millonarias en turismo durante Semana Santa. En lugar de asumir responsabilidades, Puente ha optado por la confrontación directa, tachando de «actitud infantil» a las críticas del PP andaluz y acusando a medios malagueños de ser «buleros y mamporreros de quinta». «¿Creen que sus lectores son completamente idiotas?», espetó en X a periodistas locales.
Puente ataca a Andalucía mientras ignora agravios comparativos
El ministro defiende que las obras en Álora son «muy complejas» y que se trabaja «al límite de lo físicamente posible», con 75 personas y 23 máquinas las 24 horas. Rechaza las estimaciones de pérdidas de 1.300 millones de euros como «absoluto disparate», limitándolas a unos 50.000 pasajeros menos. Sin embargo, su tono agresivo contrasta con el silencio o la rapidez cuando los problemas afectan a otras regiones. Andalucía, motor turístico y económico de España, sufre un aislamiento que el Gobierno central parece no priorizar, mientras Cataluña recibe inversiones constantes en infraestructuras sin broncas públicas similares.
Enfado interno en el PSOE-A: «Se puede explicar sin bronca»
Incluso dentro del PSOE andaluz, las formas de Puente generan desconcierto y críticas duras. Dirigentes malagueños admiten: «Las cosas se pueden explicar, o al menos intentarlo, sin necesidad de bronca». Otros ironizan con su «estilo de abusón de patio de colegio» y reconocen que esta ofensiva no ayuda en un momento electoral clave, con Málaga como bastión del PP y elecciones andaluzas a la vista. El PSOE-A, liderado por figuras como María Jesús Montero, prefiere una estrategia más medida, pero Puente ha optado por la polarización que tanto critica en la oposición.
Un historial de negligencia que castiga al sur
Este no es un caso aislado. La red de alta velocidad en Andalucía acumula incidencias recurrentes, desde cortes prolongados hasta circulaciones a baja velocidad en tramos clave. Mientras, el Gobierno presume de avances en otras autonomías. Puente minimiza el impacto económico y ataca a la prensa y a los andaluces indignados, pero ignora que Málaga, sin AVE directo, pierde competitividad frente a destinos mejor conectados. La Asociación de la Prensa de Málaga ha rechazado sus «insultos» a periodistas, exigiendo respeto en el debate público.
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