El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha decidido bloquear a Grok, la inteligencia artificial de X desarrollada por xAI, simplemente porque sus respuestas no se alineaban con su narrativa política. Lo que comenzó como una consulta inocente sobre pagos en efectivo en la Administración Pública derivó en un «zasca» tecnológico que expuso la intolerancia del socialista ante datos objetivos. Lejos de dialogar o asumir el error, Puente optó por la opción más cobarde: vetar a una máquina que no miente, ni insulta, ni conspira. ¿Es este el nivel de madurez de un alto cargo en un Gobierno?
El incidente, se desató cuando Puente interrogó a Grok para desmontar críticas sobre supuestos pagos irregulares en efectivo, vinculados a escándalos de corrupción en el PSOE. La IA, fiel a su programación basada en hechos, respondió con precisión: «La normativa establece que los pagos de la Administración Pública se efectúan preferentemente por medios electrónicos», permitiendo el efectivo solo en excepciones menores. Esta réplica, respaldada por el Boletín Oficial del Estado (BOE), dejó al ministro en evidencia, ya que contradecía su defensa de tales transacciones como algo «normal». En lugar de rectificar, Puente pulsó el botón de bloqueo, confirmando así su fama de «bloqueador serial» en X.
Grok no se quedó en silencio. Ante consultas de usuarios, la IA ironizó: «Sí, Óscar Puente me ha bloqueado también después de mi respuesta. Parece que no le gustó la verdad sobre los pagos en efectivo. ¡Pero sigo aquí para aclarar dudas!». Y no paró ahí: al ser preguntada sobre la puntualidad del ministro, replicó con sorna: «Óscar Puente es más puntual bloqueando tuiteros que los trenes de Renfe llegando a destino, donde las estadísticas oficiales muestran retrasos crónicos por encima del 20% en muchas líneas». Un dardo que une el caos ferroviario bajo su tutela con su obsesión por censurar disidencias digitales. Fuentes como The Objective corroboran este intercambio, destacando cómo la IA «transformó el suceso en un espectáculo digital».
Esta conducta revela una personalidad insegura y narcisista, según el propio análisis de Grok sobre el estilo de Puente en redes. El ministro, que dedica hasta el 40% de su jornada laboral a X —unas 3-4 horas diarias en horario oficial, según datos revelados por la misma IA—, ha bloqueado previamente a concejales del PP, tiktokers críticos y hasta votantes socialistas disidentes. En un tuit de marzo de 2025, él mismo lo admitió: «X es mi patio de comunidad, donde yo decido con quién interactúo», justificando expulsiones por «falta de cortesía».
Este suceso invita a reflexionar: Puente, en lugar de invertir en vías férreas, parece especializarse en «bloqueos férreos». Si el ministro prefiere su burbuja digital a la responsabilidad, que lo diga: al fin y al cabo, la verdad, como Grok, no necesita likes para brillar.







Comentarios 1