En las últimas semanas, un supuesto «truco» para esquivar el Impuesto de Sucesiones se ha hecho viral en redes sociales, prometiendo una solución mágica a través de una cláusula en el testamento. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Una experta notaria ha salido al paso para desmentir categóricamente la existencia de esta fórmula secreta y aclarar la confusión que ha generado.
La información viral sugiere que al incluir una «cláusula de libre disposición» específica en el testamento, los herederos podrían usar el dinero del fallecido para pagar el impuesto, librándose así de tener que usar sus propios fondos. Este bulo ha corrido como la pólvora, presentándose como un secreto poco conocido.
Ante esta desinformación, la notaria Cristina Clemente, conocida en redes como @notariabuendia, ha publicado un vídeo para atajar el problema de raíz y advertir a los ciudadanos.
«Hago un llamado, como notaria: por favor, no hagan más videos sobre cómo incluir en el testamento la cláusula de libre disposición para eludir el impuesto de sucesiones o poder pagarlo utilizando el dinero de la herencia», afirma tajantemente en su publicación.
No es un Truco, es la Ley
La experta aclara que lo que se presenta como un «truco» es, en realidad, un procedimiento estándar que ya está contemplado en la legislación española. No es necesario incluir ninguna cláusula especial en el testamento para poder utilizar los fondos de la persona fallecida para abonar el Impuesto de Sucesiones.
El Texto Refundido de la Ley del Impuesto de Sucesiones ya autoriza a los herederos a solicitar a las entidades bancarias la disposición de fondos de las cuentas del fallecido con el único fin de liquidar dicho impuesto. Para ello, simplemente se deben presentar los documentos que acrediten la condición de heredero y la autoliquidación del tributo.
El mensaje de los expertos es claro: no existe una cláusula secreta que elimine la obligación fiscal. Si bien es cierto que se puede pagar el impuesto con el dinero heredado, este es un derecho que la ley otorga a todos los herederos y no depende de ninguna fórmula mágica testamentaria. Ante la duda, la recomendación es siempre consultar con un profesional de la notaría para evitar caer en bulos y recibir asesoramiento veraz.






