Un viaje que debía durar poco más de tres horas se convirtió en una auténtica pesadilla para los pasajeros del AVE que cubría la ruta Málaga-Madrid este viernes. Lo que comenzó como un viaje rutinario terminó con una llegada a la capital con más de seis horas de retraso debido a una increíble concatenación de incidentes.
El convoy, que partió de la estación de Málaga-María Zambrano a las 11:59 horas con llegada prevista a Atocha antes de las 15:00, finalmente hizo su entrada en la estación madrileña en torno a las 21:00 horas.
La cadena de problemas comenzó sobre las 14:00 horas, cuando el tren se vio forzado a detener su marcha en la estación de Puertollano (Ciudad Real). La causa: la suspensión total de la circulación en la línea debido a un conato de incendio en el coche de cola de otro tren que le precedía, concretamente el que realizaba la ruta Almería-Madrid.
Una vez restablecido el servicio, la calma duró poco. El mismo tramo acumuló otros 50 minutos de demora, ya que los pasajeros del tren afectado por el incendio estaban siendo transbordados a otro convoy, ralentizando toda la circulación.
Sin embargo, el incidente más inesperado llegó en Ciudad Real. Allí, el tren se detuvo una vez más, pero esta vez el motivo dejó perplejos a los viajeros. Según explicó la propia tripulación y confirmó Renfe:
El maquinista titular había agotado su jornada laboral reglamentaria y, por ley, debía realizar su descanso obligatorio.
El tren quedó detenido a la espera de que llegase un maquinista de relevo para poder completar el último tramo del viaje. Finalmente, pasadas las 20:40 horas, el AVE reanudó la marcha para llegar a su destino final, poniendo fin a una jornada que los pasajeros tardarán en olvidar.






