En un desarrollo que pone en jaque la estabilidad europea, las detenciones por el asesinato de Quentin Deranque en Francia han alcanzado la cifra de 11. Este joven de 23 años, fue víctima de una brutal agresión que le causó una lesión cerebral mortal. El incidente ocurrió al margen de una protesta contra una diputada de izquierdas en Lyon, donde al menos seis personas participaron directamente en la paliza.
La conexión con grupos como Antifa es evidente, según pancartas en manifestaciones posteriores que claman «Antifa killers, justice for Quentin». Mientras Francia investiga, en España surge la pregunta inevitable: ¿esperaremos a una tragedia similar para actuar contra esta amenaza?
La designación de Antifa como terrorista: el ejemplo de EE.UU.
El presidente Donald Trump no ha vacilado. En septiembre de 2025, firmó una orden ejecutiva declarando a Antifa como «organización terrorista doméstica». En el documento, se describe a Antifa como una «empresa militarista y anarquista que llama explícitamente al derrocamiento del gobierno de Estados Unidos, las autoridades policiales y nuestro sistema de ley», utilizando «medios ilegales, incluyendo violencia y terrorismo».
Esta medida se extendió en noviembre de 2025, cuando el Departamento de Estado designó a cuatro grupos europeos vinculados a Antifa como «terroristas globales especiales», incluyendo uno alemán ya listado por Hungría. Trump enfatizó: «Antifa es una empresa militarista y anarquista que llama explícitamente al derrocamiento del gobierno de los Estados Unidos».
¿Por qué España se rezaga? Países como Hungría ya han tomado pasos similares, reconociendo el peligro de una red descentralizada que promueve el caos y la violencia bajo el pretexto de antifascismo.
Vox lidera el debate en España: propuesta para Ilegalizar Antifa
En diciembre de 2025, Vox presentó una proposición no de ley en el Congreso para disolver organizaciones ligadas a Antifa y incluirlas en la lista de terroristas de la UE. El texto condena «enérgicamente la violencia ejercida por el movimiento de extrema izquierda Antifa, que socava el Estado de derecho, el orden democrático y la seguridad de los españoles».
Vox argumenta que Antifa representa «un historial violento» y es «una amenaza para el país», alineándose con la tendencia internacional en EE.UU. y Hungría. La iniciativa urge al Gobierno a promover su ilegalización y cesar la «conducta de blanqueamiento» de estos grupos.
Incidentes violentos en España: la amenaza es real
España no está exenta de esta violencia. En octubre de 2025, en Pamplona, radicales antifascistas interrumpieron un acto de Vito Quiles, causando altercados con heridos y detenciones. Ese mismo mes, en Vitoria, hubo otro enfrentamiento que dejaron 19 detenidos y 20 agentes heridos.
Otros episodios incluyen boicots violentos en la Universidad Autónoma de Barcelona, con cargas policiales contra independentistas y antifascistas que lanzaron objetos. En septiembre, durante la Vuelta Ciclista, agresiones dejaron 22 policías heridos.
Estos hechos no son aislados; forman parte de una «escalada de violencia política» que Vox atribuye a la «permisividad gubernamental».
Seguridad vs. permisividad
Este no es un asunto ideológico, sino de seguridad nacional. Antifa ha superado límites, inspirándose en históricos como el FRAP, calificado como terrorista en España. Europa no puede ser refugio para violencia disfrazada. España debe debatir y actuar, siguiendo el liderazgo de Trump y Vox, antes de lamentar una víctima propia.







Comentarios 1