En un contexto de creciente descontento en el sector primario español, dos noticias destacan por su impacto directo en la soberanía alimentaria nacional. Por un lado, la llegada masiva de tractores a Madrid representa un grito de auxilio ante los recortes en la Política Agrícola Común (PAC) y la competencia desleal del acuerdo UE-Mercosur. Por otro, las duras acusaciones de Jorge Buxadé, eurodiputado de Vox, exponen la supuesta connivencia del PP y el PSOE en un pacto que sacrifica al campo en favor de intereses globalistas. Este no es mero descontento: es una confrontación ideológica entre el proteccionismo nacional y el liberalismo supranacional que prioriza Bruselas sobre España.
La llegada de tractores a Madrid: un caos controlado por la supervivencia del campo
Los titulares de los medios alertan sobre un «colapso» inminente en Madrid, pero la realidad es que es una manifestación legítima contra políticas que asfixian al sector agrario. Los agricultores no buscan el caos, sino justicia ante un recorte del 22% en los fondos de la PAC y el dumping de productos importados. Organizada por la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), la protesta de este 11 de febrero de 2026 involucra cinco columnas de tractores que convergen en la Plaza de Colón entre las 11:00 y las 11:30 horas, para luego marchar hacia el Ministerio de Agricultura.
Las columnas parten de puntos estratégicos: desde Torrejón de la Calzada (por M-404 y M-405), Guadalajara (por N-320 y M-113), El Espinar (por SG-500 y N-VI), Robregordo (por N-I y M-131) y Arganda del Rey (por N-III y M-300). Se esperan unos 500 tractores –reducidos de los 1.500 iniciales por restricciones gubernamentales– más miles de manifestantes a pie.
Fuentes como ABC destacan que la marcha recorrerá «varios accesos a la capital y algunas de sus principales vías, lo que provocará cortes puntuales y afecciones relevantes al tráfico». La Razón detalla rutas específicas, como la columna sur desde Torrejón de la Calzada: «Avanzará por la M-404 (Griñón) y la M-405 (Fuenlabrada), cruzará Leganés». ¿Por qué el Gobierno limita los tractores y modifica itinerarios? Porque teme el eco de un sector que rechaza ser el sacrificado en el altar de la agenda verde europea. El debate es claro: ¿deben los productores españoles soportar más burocracia mientras la UE favorece importaciones sin estándares equivalentes? La respuesta debe ser un rotundo no, priorizando la soberanía nacional.
La traición bipartidista: cláusulas de salvaguardia como un engaño político
En el marco de estas movilizaciones, la política europea ha pasado al primer plano. El eurodiputado de VOX, Jorge Buxadé, ha lanzado duras críticas contra las dos formaciones mayoritarias, PP y PSOE, en relación con el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur.
Según Buxadé, las denominadas cláusulas de salvaguardia son insuficientes y suponen un engaño para los productores locales. El político ha sido tajante al afirmar:
«PP y PSOE han vuelto a traicionar al campo español al permitir un acuerdo que deja a nuestros agricultores indefensos ante la entrada de productos de terceros países que no cumplen nuestras normas sanitarias ni laborales.»
El eurodiputado de Vox califica el pacto de «estafa» y «medida política para proteger a las élites», argumentando que permite importaciones masivas de carne, azúcar y cítricos sin reciprocidad.
Según Vox, «PP y PSOE han vendido el campo español por la puerta de atrás».
En contraposición, el PP defiende las salvaguardas, pero Vox las desmonta como «insuficientes para frenar la entrada masiva de productos extranjeros» ¿Por qué el bipartidismo apoya un tratado que inunda España de bienes sin controles europeos equivalentes? Porque sirven a intereses supranacionales, no a los nacionales. El debate ideológico enfrenta el globalismo del PP-PSOE contra el proteccionismo de Vox: solo priorizando lo español se salvará el campo.
Multicanal Radio estuvo con Diana Ángel Bello en la gran tractorada, puedes verlo aquí:



