Vox intensificó las presiones y la fiscalización sobre Pablo González Gasca, número dos de Revuelta, la organización juvenil del partido, en un esfuerzo por doblegarle tras detectarse supuestos remanentes contables irregulares según ha publicado El Mundo.
La cúpula de Vox ejerció una fuerte presión sobre su organización juvenil, Revuelta, en octubre, centrando su atención en el número dos de la misma, Pablo González Gasca. Esta ofensiva se produjo siete meses después de que se detectaran a mediados de marzo «remanentes contables potencialmente irregulares».
Investigación interna y acusaciones
La investigación interna fue dirigida inicialmente por la secretaria general adjunta de Vox, Montse Lluis, a la que más tarde se sumó el coordinador jurídico, Jorge Buxadé.
- Reclamación de gastos: Lluis exigió a González Gasca, mediante un correo electrónico del 11 de octubre, que «justifique correctamente» los gastos de representación cargados al partido, sospechando que en realidad correspondían a Revuelta. El objetivo declarado era determinar «qué importes no corresponde asumir a Vox y, por tanto, deben ser devueltos al partido».
- Acusación directa: la tensión escaló el 9 de octubre, cuando, según los audios, Lluis citó a González Gasca y le acusó directamente de «robar» al partido, citando el caso de Rodrigo Rato como ejemplo.
Control de actividad política exterior
Las exigencias de la dirección del partido no se limitaron a las cuentas. También se extendieron a la actividad política de González Gasca fuera de España.
Montse Lluis le reclamó un listado de todos sus «viajes o actos fuera de España» a los que asistió «en nombre de Vox o como joven de Vox», anunciándole que «la dirección sería quien valoraría en el futuro si podía asistir, ‘Y cómo'».
Consejos sobre despido e indemnización
El punto de mayor revelación se dio en una reunión del 23 de octubre entre González Gasca y el responsable nacional de prensa de Vox, Juan Pflüger, quien le aconsejó sobre la gestión de su posible despido y las condiciones de la indemnización.
Pflüger le instó a ser firme en la negociación, pero con una advertencia clara: «Tú no juegues sucio».
- Estrategia económica sugerida: el responsable de prensa le sugirió una estrategia para asegurar su futuro económico: «Porque tú piensa que si tú te vas de aquí con 40.000 euros, o 30.000 euros de indemnización más dos años de paro, ya te solucionan cuatro años. Cuatro años de mantenerse. Tiempo te da para que encuentres algo razonablemente bueno».
- Advertencia explícita: Pflüger repitió el consejo de «no jugar sucio», aconsejándole además en contra de instalar «micrófonos». También destacó que su situación personal «no está tan condicionada» al no tener hijos.






