En un revés judicial rotundo que sacude los cimientos del poder izquierdista, el magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente ha decretado prisión provisional sin fianza para José Luis Ábalos y Koldo García, apreciando un riesgo de fuga «extremo». Esta medida, solicitada por la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares en el caso Koldo, subraya indicios «más que bastantes» de graves delitos, como organización criminal, cohecho y malversación. Puente argumenta que las cautelas previas –retirada de pasaportes y comparecencias quincenales– son insuficientes para evitar que se sustraigan a la justicia, especialmente ante penas que podrían superar los 24 años.
La trama desenmascarada: de las mascarillas al abismo judicial
Fue el 3 de noviembre cuando Puente propuso juzgar a Ábalos, Koldo y Víctor de Aldama por el supuesto cobro de comisiones a cambio de adjudicar contratos sanitarios a Soluciones de Gestión durante la pandemia. La Fiscalía reclama 24 años para Ábalos y 19 y medio para Koldo, más una multa de 3,9 millones de euros, por delitos que incluyen tráfico de influencias y uso de información privilegiada. Las acusaciones populares elevan la apuesta a 30 años, añadiendo prevaricación y falsedad documental. Aldama, con su «confesión» atenuante, enfrenta siete años, pero sus revelaciones apuntan a figuras como el ex secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. Este encarcelamiento es el clímax de una red de corrupción que cuestiona la integridad del PSOE.
El PSOE en el banquillo: negación y temor a las confesiones
El PSOE mantiene su narrativa de aislamiento: «No salpica ni al PSOE ni al Gobierno», repiten sus portavoces. Pero, ¿Cómo ignorar que Ábalos era el número dos del partido?
Voces críticas: el debate que el PSOE evita
Desde Vox se exige protección para los implicados: «Espero que Ábalos y Koldo disfruten de un programa de protección de testigos, porque no sabemos de lo que es capaz la mafia de Sánchez», declara Abascal, abogando por una moción de censura. Este caso invita al debate : ¿Es la corrupción un mal endémico del socialismo, priorizando el poder sobre la ética? Fuentes conservadoras como La Razón y El Debate argumentan que sí, cuestionando si Sánchez caerá como un dominó.
La corrupción no es individual, sino estructural en un régimen que prioriza el poder ante cualquier cosa. ¿Hasta dónde veremos llegar a Pedro Sánchez?







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