Por Enrique J. Ortiz
¡Ahí los tienen! ¡El Clan de Valladolid en pleno apogeo en la capital del Reino! Imaginen la escena: las alfombras del Palacio de la Zarzuela, el brillo del poder, y allí está ella, Sofía Puente Santiago, la hermana del hombre que ha convertido la política en un escenario de teatro barroco y bronca de barrio, el mismísimo Ministro de Transportes Inútiles, Óscar Puente. ¡Ella es la encargada de dar fe! ¡La Notaria Mayor del Reino en la sombra!
Sofía no es solo «la hermana». ¡No, señor! Es una fiscal de carrera, una jurista que ha recorrido las fiscalías de media España —Cádiz, Plasencia, Zamora, Palencia— antes de aterrizar en el corazón del Ministerio de Justicia. Pero no se equivoquen, en la España del Sanchismo, los lazos de sangre son el combustible de alto octanaje. Mientras su hermano Óscar, el antiguo actor de Molière, se pasea con su aire de «pijo progre» y «matón de colegio» por los pasillos del Congreso, Sofía es la mano técnica, la mujer de la Instrucción.
¡Y qué instrucción! El 25 de octubre de 2022, Sofía Puente firmó el documento que iba a cambiar el censo electoral para siempre: la Instrucción de la Ley de Nietos. ¡PATAPLÁS! De pronto, la Ley de Memoria Democrática dejó de ser solo un papel sobre el pasado para convertirse en una fábrica de ciudadanos del presente.
¿Exiliados o Emigrantes? Aquí es donde entra el estilo radical. La ley decía «exiliados por motivos políticos», ¡pero la Instrucción de Sofía abrió las compuertas de par en par! La interpretación fue tan… elástica, tan generosa, que hasta los descendientes de aquellos que se marcharon a Chile en enero de 1936 —meses antes de que estallara la guerra, ¡por puro espíritu aventurero o económico! — se encontraron de pronto con un pasaporte español en la mano.
¡Es la magia de la burocracia! Se han recibido 2,4 millones de solicitudes. ¡Dos millones cuatrocientas mil personas llamando a las puertas de los consulados! Y ya hay 500.000 nuevos españoles. Medio millón de almas que ahora forman parte del CERA (Censo de Residentes Ausentes).
El derecho al voto en España no es solo un privilegio, es una herramienta. Una vez que tienes el DNI, ¡PUM!, ya estás en el censo. Y lo más dulce de todo: ¡se acabó el voto rogado! Ahora la documentación llega de oficio, directa a la puerta de casa en Buenos Aires, México, Caracas o La Habana.
La oposición grita: «¡Nepotismo! ¡Fabricación de votantes!». Pero los Puente sonríen. Dicen que es «justicia histórica», aunque el aroma a «granero de votos» sea tan fuerte que se huele desde el otro lado del Atlántico. Estos nuevos ciudadanos, agradecidos por la celeridad administrativa de la hermana del ministro, podrían ser el factor decisivo en las próximas elecciones, especialmente en aquellas provincias donde un escaño se decide por un puñado de papeletas que vienen de fuera.
Sombras. Pero no todo es brillo y BOE. En los juzgados de Valladolid, el aire es más espeso. El marido de Sofía, el fiscal Manuel Javato, se ve envuelto en una «ecuación llamativa» de amistades, jueces que no graban juicios y fiscales que ascienden a la Fiscalía General del Estado justo cuando Sofía se convierte en la «número tres» de Félix Bolaños.
¿Y el Ministro Óscar? ¡Ah, el hermano protector! No dudó en admitir en X que le pasó a su hermana datos de una investigación bajo secreto de sumario. «Es evidente que la información la recibe de mí», proclamó con su habitual chulería, mientras los juristas se llevaban las manos a la cabeza ante una posible revelación de secretos. ¡Todo queda en familia!
¡Así que ahí lo tienen! Una fiscal brillante, un ministro con lengua de fuego y una ley que está inyectando medio millón de votos frescos en el sistema. Las próximas elecciones no se decidirán solo en las plazas de Madrid o las ramblas de Barcelona; se decidirán en la pluma de Sofía Puente, en los anexos de una instrucción administrativa que convirtió la nostalgia del nieto en el poder del elector.
¡Es el nuevo realismo social español! ¡El estatus, la sangre y el CERA! ¡Bienvenidos al espectáculo de los Puente!
*Vídeo de Irene montero sobre su vida sexual «no te lo puedes tirar»
*Ovación en pie en el Comité Federal







Comentarios 1