En un caso que vuelve a poner en evidencia las grietas del sistema judicial español frente a los delitos contra menores, la Audiencia Provincial de Palma ha condenado a un hombre por abusos sexuales continuados a sus propias nietas. Sin embargo, el condenado no cumplirá ni un solo día de prisión pese a la gravedad de los hechos. Esta sentencia de conformidad genera un profundo malestar y abre el debate sobre la protección real de las víctimas más vulnerables.
Los hechos que conmocionaron a una familia
Entre agosto de 2019 y agosto de 2020, en Palma de Mallorca, un hombre aprovechó los momentos en que sus nietas, de 14 y 9 años, se quedaban a dormir en su casa para someterlas a tocamientos de índole sexual. Los abusos se produjeron en múltiples ocasiones, llegando incluso a cinco o seis veces en un mismo día, y solo se interrumpieron durante el confinamiento por la pandemia.
“Los abusos fueron continuados y de carácter sexual”, según recoge la sentencia de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial. Las niñas sufrieron en silencio durante meses, confiando en quien debería haberlas protegido. Este tipo de traición familiar multiplica el daño psicológico y deja secuelas que pueden durar toda la vida.
En relación con otros casos de abusos intrafamiliares en Baleares, resulta esclarecedor leer: Material pedófilo real en las cárceles. El plan progre | Última Hora y Noticias de España | Nuestra España
Una sentencia laxa que indigna
La Audiencia impuso cuatro años de prisión —dos años por cada delito de abuso sexual continuado— tras un acuerdo entre las partes. El acusado, que compareció por videoconferencia desde Barcelona, no ingresará en prisión porque padece una enfermedad incurable. Además, se comprometió a abonar este mismo año una indemnización de 3.000 euros por daños morales (ya había adelantado 1.000).
“No entrará en prisión al padecer una enfermedad incurable”, reza el comunicado judicial. Esta decisión plantea una pregunta incómoda: ¿por qué la salud del agresor parece pesar más que el sufrimiento de dos niñas menores? En un país donde las políticas progresistas han suavizado sistemáticamente las penas por delitos sexuales, casos como este refuerzan la percepción de que la justicia prioriza al delincuente sobre las víctimas. Vox ha denunciado en reiteradas ocasiones esta deriva que deja desprotegidas a las familias y especialmente a los menores.
Frente a la tibieza del PP y la agenda woke del PSOE, que promueven enfoques “restaurativos” que benefician a los agresores, es urgente exigir penas efectivas y cumplimiento real de las condenas. El crimen de los argelinos en Alicante reabre el debate sobre la pena capital | Última Hora y Noticias de España | Nuestra España
Reflexión y exigencia de justicia
Este veredicto no solo hiere a las víctimas directas, sino que envía un mensaje devastador a toda la sociedad: los abusos intrafamiliares pueden quedar sin castigo efectivo si el agresor alega una enfermedad grave. La izquierda y sus socios han impulsado reformas que debilitan el Código Penal en materia de protección infantil, mientras los ciudadanos de bien demandan mano dura.
Es hora de priorizar la seguridad de nuestros niños por encima de cualquier consideración humanitaria mal entendida hacia los agresores. La familia tradicional debe ser un espacio de protección, no de peligro.




