En un giro inesperado que ha sacudido el panorama político, Alvise Pérez y su partido Se Acabó La Fiesta (SALF) han confirmado su participación en las elecciones autonómicas de Aragón, programadas para el 8 de febrero. Esta decisión no es un mero acto de rebeldía, sino una maniobra calculada para explotar las divisiones en la izquierda, utilizando el sistema electoral D’Hondt y el umbral del 3% en las provincias. Mientras algunos medios lo catalogan como un «agitador ultra», otros ven a Pérez que emerge como una voz contra el clientelismo y la inmigración descontrolada que amenazan la soberanía.
Los candidatos y la base electoral
SALF presenta listas en las tres provincias aragonesas: Cristina Falcón, experta en derecho y educación, encabeza en Zaragoza; Jorge Falcó, profesor universitario, en Huesca; y Carlos Aranda, con trayectoria política, en Teruel. Según el reportaje de El Mundo, «estos serán sus representantes en la segunda cita electoral a la que SALF se presenta en su corta historia, tras las elecciones europeas de 2024». En aquellas elecciones, el partido sumó más de 800.000 votos nacionales, incluyendo 26.512 en Aragón. Esta fuerza se basa en su postura firme contra la inmigración ilegal, un tema que precipitó la ruptura del gobierno PP-Vox en la región.
Críticas desde la prensa establecida
Los titulares de medios alineados con el establishment no tardaron en reaccionar. Heraldo de Aragón lo describe como «agitador ultra», y El Diario lo tacha de «ultra» que busca «pescar voto antisistema». ¿Es esto periodismo objetivo o un intento de deslegitimar? Fuentes como La Razón, destacan que la candidatura llega «tras la renuncia en Extremadura y con el listón electoral para obtener representación dos [sic]», revelando un enfoque estratégico en una izquierda fragmentada sin coaliciones unificadas.
El debate de ideas: anticorrupción y retórica directa
Pérez no esquiva la confrontación. En un vídeo viral, declara: «El voto útil es meterlos en prisión, y lo vamos a lograr. A por ellos». Infobae lo respalda: «‘Se Acabó La Fiesta’ llega a los comicios aragoneses avalado por el impulso de las elecciones europeas», recordando que en 2024 superaron a Sumar por solo 69 votos en Aragón. Pérez ha visitado Aragón en campañas previas, como en la Plaza del Pilar en 2024 y en junio de 2025 con Vito Quiles ante 400 personas.
No faltan acusaciones: el Tribunal Supremo investiga a Pérez por acoso, y por una donación de 100.000 euros. El País nota que es «la primera participación de Se Acabó la Fiesta (SALF) en unas elecciones autonómicas», pero omite cómo podría reconfigurar el tablero, beneficiando indirectamente a las derechas al dividir el voto izquierdista.






