Las protestas contra el nuevo gobierno de José Jerí y el Congreso en Perú han escalado a un nivel de violencia preocupante en Lima, dejando un saldo trágico de un manifestante fallecido y más de un centenar de heridos, incluyendo numerosos efectivos policiales.
Las movilizaciones, convocadas principalmente por el colectivo juvenil «Generación Z», expresan un profundo rechazo a la clase política y al auge de la criminalidad en el país. Lo que inició como una marcha pacífica, derivó en duros enfrentamientos con la fuerza pública.
- El desenlace fatal: el ciudadano Eduardo Ruiz Sáenz, de 32 años, perdió la vida a causa de un impacto de bala, un hecho que la Fiscalía ha anunciado que investigará «en el contexto de graves violaciones a los derechos humanos». La ONG Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (Cnddhh) ha señalado que Ruiz «habría sido alcanzado por un disparo presuntamente realizado por un efectivo policial vestido de civil».
- Balance de heridos: Los choques han dejado un balance provisional de 113 heridos: 84 policías y 29 civiles, según cifras del gobierno. El general de la policía Máximo Ramírez detalló que hay 22 agentes «internados porque están con fracturas».
El presidente interino, José Jerí, lamentó el fallecimiento y denunció que la manifestación fue infiltrada por delincuentes. Sin embargo, la tensión se mantiene en las calles, donde los manifestantes denuncian el exceso de fuerza en el uso de gases lacrimógenos y perdigones por parte de la Policía Nacional del Perú (PNP).
El presidente Jerí publicó sus condolencias para la familia del fallecido y afirmó que las investigaciones determinarán “con objetividad los hechos y responsabilidades”.
La Policía ha informado, además, de varias detenciones por «participación en los disturbios».






