En un episodio que revela las grietas en el liderazgo español, Pedro Sánchez ha optado por priorizar una cumbre europea en París sobre Ucrania, dejando de lado la tradicional Pascua Militar presidida por el Rey Felipe VI. Este acto, que data del siglo XVIII, marca el inicio del año militar y simboliza la unión entre el Gobierno, la Corona y las Fuerzas Armadas. Por primera vez en la democracia, un presidente del Gobierno se ausenta, enviando un mensaje de desinterés hacia las instituciones nacionales. Pero el problema va más allá: en su discurso, el Rey se centró en amenazas globales, sin aludir a la unidad de España ni al controvertido acuerdo sobre Gibraltar, en un contexto de tensiones internas y soberanía en juego. ¿Es esto un abandono mutuo?
La ausencia de Sánchez: un gesto de desdén hacia las Fuerzas Armadas
El presidente del Gobierno justificó su ausencia con una reunión en París convocada por Emmanuel Macron, donde participó en la Coalición de Voluntarios junto a 35 países. Allí, Sánchez abrió la puerta al envío de tropas españolas a Ucrania una vez logrado un alto el fuego, argumentando que serviría para «consolidar la paz» y que «España no puede quedar fuera de la estabilización de un conflicto en el corazón de Europa». Sin embargo, esta decisión ha sido vista como un desplante directo.
El discurso del Rey: silencio sobre temas clave
En su discurso, Felipe VI destacó el «compromiso de España con el orden global basado en normas» frente a una «sensación de amenaza que llega al corazón de Europa», elogiando las misiones internacionales de las Fuerzas Armadas y la formación de la Princesa Leonor. No obstante, el silencio sobre la unidad nacional resulta llamativo, en un país dividido por separatismos en Cataluña y el País Vasco. Además, evitó mencionar Gibraltar, pese al reciente acuerdo UE-Reino Unido que elimina la verja e integra el Peñón en Schengen, lo que muchos interpretan como una cesión de soberanía. ¿Por qué priorizar lo global sobre lo nacional?
Prioridades internacionales vs. cohesión interna
Sánchez critica intervenciones como la de EE.UU. en Venezuela, pero coquetea con enviar tropas a Ucrania. El Rey da prioridad a la política internacional, estos incidentes no son aislados; reflejan una deriva donde lo internacional prima sobre lo nacional. ¿España primero o sumisión europea? El debate está abierto, pero los hechos apuntan a un liderazgo totalmente debilitado.






