El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha lamentado «profundamente» el bombardeo a un hospital en la Franja de Gaza, calificándolo como un «trágico accidente». El ataque, perpetrado por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), ha dejado al menos 20 muertos, entre ellos, varios periodistas, según las autoridades de Gaza, vinculadas al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
En un comunicado, Netanyahu ha asegurado que las autoridades israelíes han iniciado una investigación exhaustiva del suceso y ha reafirmado que su objetivo es derrotar a Hamás, no atacar a la población civil ni a los periodistas.
El Ministerio de Sanidad de Gaza ha denunciado que el ataque consistió en dos impactos: el primero sobre la cuarta planta del hospital y un segundo que ocurrió mientras las ambulancias llegaban para atender a los heridos.
Por su parte, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha reportado que el bombardeo dejó alrededor de cincuenta heridos, entre los que se encuentran pacientes en estado crítico. También ha confirmado el fallecimiento de cinco periodistas en el ataque.






