El Rey Felipe VI expresó su profunda consternación ante la «magnitud de la tragedia» provocada por los devastadores incendios forestales que han arrasado el noroeste de España. Acompañado por la Reina Letizia, Su Majestad visitó las zonas más afectadas en León, Zamora y Ourense para manifestar su apoyo y llamar a un esfuerzo colectivo en la reconstrucción.
En una reunión con alcaldes locales en la Casa del Parque del Monumento Natural de Las Médulas, el Rey reconoció que «hay mucho que hacer» para ayudar a los residentes y «revitalizar su economía». Los reyes sobrevolaron la región en helicóptero, presenciando un panorama «realmente desolador».
Una Tragedia que Afecta el Patrimonio y la Vida Diaria
Los incendios no solo han destruido vastas extensiones de paisaje y naturaleza, sino que también han golpeado el patrimonio familiar y la economía de las comunidades. Felipe VI destacó que la experiencia ha sido «muy impactante en su vida cotidiana» para los habitantes, quienes han visto cómo las llamas consumían sus viviendas y medios de subsistencia.
La visita de los reyes incluyó el famoso mirador de Orellán, en Las Médulas, un Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Desde allí, pudieron observar el daño a este sitio histórico, conocido por sus galerías romanas de extracción de oro, y a los «castaños centenarios» que sucumbieron ante el fuego.
Voces Críticas y un Futuro Incierto
La visita real ha generado reacciones encontradas. Mientras algunos residentes agradecen el gesto, miembros de la plataforma «Stop Incendios» se congregaron para protestar, calificando la visita como «solo una foto» y exigiendo acciones concretas. «Nos sentimos abandonados por todas las autoridades», afirmó Mónica Pérez, portavoz del grupo.
La empresaria Fina Gómez hizo un llamado a la acción, pidiendo que situaciones como esta no se repitan y criticando que la designación como Patrimonio de la Humanidad «no se traduce en una protección efectiva».
Pese a la tragedia, el Rey Felipe VI concluyó con un mensaje de esperanza: «la magnitud de la tragedia es evidente, sin embargo, también hay numerosos momentos que sugieren un futuro esperanzador, ya que lo más importante se ha preservado».






