Un fallo eléctrico en una barredora mecánica ha sido la causa más probable del incendio que afectó a la Mezquita-Catedral de Córdoba este viernes. La barredora, que estaba almacenada junto a otros utensilios de limpieza, se encontraba en la zona de las naves de Almanzor, donde se originó el fuego. Aunque la investigación de la Policía Científica continúa, esta es la hipótesis que cobra más fuerza.
Daños localizados y reapertura al público
El fuego provocó el derrumbe de una bóveda gótica y afectó a dos capillas, además de causar daños en varias obras de arte. Sin embargo, el deán del templo, Joaquín Alberto Nieva, ha asegurado que los daños están muy localizados, en una zona de apenas 25 metros cuadrados.
A pesar de lo ocurrido, la Mezquita-Catedral ha reabierto sus puertas a los visitantes en su horario habitual. Solo la zona afectada permanece cerrada y acotada por seguridad, mientras el resto del edificio se puede visitar con normalidad.
La Junta se coordina para la restauración
La Junta de Andalucía, a través de la consejera de Cultura Patricia del Pozo, ya está trabajando junto al Cabildo y el Ayuntamiento de Córdoba para evaluar los daños y planificar las futuras labores de restauración. Por ahora, se llevará a cabo una limpieza inicial del humo y luego se redactará un proyecto para la conservación y puesta en valor de la zona afectada.
Este incendio, el tercero documentado en la historia del templo, es un recordatorio de la fragilidad del patrimonio.






