El caso que ha conmocionado al fútbol extremeño suma un nuevo capítulo judicial. El exentrenador del CD Gévora, cuya identidad responde a las iniciales J. A. P., ha sido trasladado e ingresado en el centro penitenciario de Alcalá-Meco (Madrid) por orden judicial. Esta decisión se produce tras su detención el pasado viernes en el marco de una investigación por presuntos delitos de pornografía infantil y captación de menores con fines sexuales.
El Juzgado de Instrucción número 1 de Badajoz, tras tomarle declaración, decretó prisión provisional comunicada y sin fianza. El traslado a una cárcel madrileña suele responder a protocolos de seguridad y protección de la integridad física del interno, dada la naturaleza de los delitos imputados.
Detalles de la investigación
La operación, liderada por la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional, comenzó tras detectar actividades sospechosas en la red relacionadas con el intercambio y posesión de material ilícito. Los investigadores sospechan que el acusado pudo aprovechar su posición de confianza como técnico deportivo para contactar con las víctimas.
«La gravedad de los hechos y el riesgo de destrucción de pruebas han sido determinantes para que la autoridad judicial dicte el ingreso inmediato en prisión», señalan fuentes cercanas al caso.
Reacción del entorno deportivo
El CD Gévora procedió a su destitución fulminante en cuanto se tuvo conocimiento de la detención, desvinculándose por completo de las acciones del preparador y mostrando su total colaboración con la justicia. El club ha emitido un comunicado reiterando su «tolerancia cero» ante cualquier conducta que atente contra la libertad y seguridad de los menores.



Comentarios 1