Autor: Equipo Ocon Sur y Oeste
23/9/2025
El sábado 20 de septiembre saltó en la prensa la noticia de la liberación por la Audiencia Nacional de Firass Taghi, uno de los líderes de la Mocro-mafia, esa mafia marroquí afincada en los Países Bajos, que en nuestro país adquirió fama a raíz de las amenazas a la princesa Amaia de Holanda, que acabó viniendo a refugiarse a España, lo que demostró que tenían un poder considerable.
La Mocro-mafia es líder de la industria de la delincuencia en Europa, concretamente de la relacionada con la droga, especialmente con la cocaína. Tiene entre sus hazañas los asesinatos de varias personas.
Peter R. de Vries (2021). La muerte de este conocido periodista de investigación holandés es uno de los casos más impactantes. De Vries era un asesor y portavoz del testigo principal en el juicio contra el líder de la banda, Ridouan Taghi. Fue asesinado a tiros en la calle a plena luz del día.
Derk Wiersum (2019), un abogado que también trabajaba en el mismo caso contra Ridouan Taghi. También fue asesinado a tiros cerca de su casa en Ámsterdam.
Nabil B., hermano de un testigo protegido (2018). El asesinato del hermano del testigo principal del caso contra la Mocro-mafia fue una de las primeras y más claras señales de la brutalidad de la organización, y su falta de escrúpulos a la hora de atacar a familiares de quienes cooperan con las autoridades.
Firass Taghi es primo de Ridouan Taghi, el jefe supremo de la organización, y actualmente en la cárcel. Su liberación ha sido un escándalo, puesto que se ha cometido, supuestamente, por error. Pero veamos si realmente se trata de un error:
Firass Taghi es un viejo conocido de la justicia holandesa. En 2020 se le vinculó a un plan de fuga para liberar a Ridouan de prisión. Está implicado en narcotráfico a gran escala (incluyendo una importación de 366 kg de cocaína en Amberes en febrero de 2025). Fue detenido en España el 21 de junio, en el puesto fronterizo de Tarifa, mientras intentaba huir a Marruecos, ya que había una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) de Países Bajos por narcotráfico y vínculos con la Mocro-mafia. A continuación ingresó en prisión provisional en Algeciras, siendo posteriormente trasladado a Málaga.
El 7 de agosto de 2025 la Audiencia Nacional aprueba su extradición. Se inicia el plazo de 10 días para su entrega. El día 12 se comunica a SIRENE España (una unidad de cooperación policial en el Espacio Schengen) la ejecución de la entrega, pero hay un error en la notificación, lo que, según la fiscalía, es una irregularidad formal subsanable. Como consecuencia, no se produce la entrega. Hay que tener en cuenta que la ley dice que en 10 días debe realizarse la extradición o deberá liberarse al preso. En este caso, correría desde el día 12.
El Juzgado Central de Instrucción nº5, cuyo titular es el famoso juez Santiago Pedraz, mantiene la prisión para evitar fuga, pese al vencimiento de plazos. La defensa, lógicamente, recurre, alegando indefensión. A continuación, la sala de apelaciones de la Audiencia nacional ordena la inmediata puesta en libertad de Firass Taghi.
O sea, que un defecto subsanable en la notificación no se subsana, y la sala de apelaciones en un auto fechado el pasado 12 de septiembre según ha publicado la agencia EFE, declara:
«la sección tercera de lo Penal admitió el recurso que presentó el abogado de Taghi contra la resolución del Juzgado Central de Instrucción número 5 por haberse superado los plazos máximos previstos en la ley (20 días) para ser puesto a disposición del estado de emisión de la orden europea de detención y entrega.
Observa la Sala, en contra del criterio de la Fiscalía antidroga, que se habían excedido los plazos previstos en la Ley de Reconocimiento Mutuo de Resoluciones Judiciales de la Unión Europea (LRM), por lo que admitió el recurso, que alegaba también que el juzgado mantuvo su decisión de mantenerle en prisión por medio de una providencia y no a través de un auto, defecto que los magistrados, en este caso, consideraron subsanable.
Acordaron así la inmediata puesta en libertad del reclamado, sobrino del líder de la Mocro Maffia, Ridouan Taghi, según han destacado medios holandeses.
El auto explica que la decisión de entrega alcanzó firmeza el 7 de agosto y que mediante providencia de 12 de agosto de 2025 se acordó comunicar la resolución a la Oficina de Sirene España para que procedieran a materializar la entrega.
Sin embargo, esto no llegó a producirse, «habiendo transcurrido en exceso» el plazo de diez días establecido, «sin que conste motivo alguno que impida dicha materialización».
Por ello se acordó «dejar sin efecto la prisión instrumental que pesaba sobre el reclamado Firass Taghi por esta causa, por disponer así de manera taxativa el citado precepto de la LRM».
Según el artículo 58.5 de la citada ley, transcurridos los plazos máximos para la entrega sin que la persona reclamada haya sido recibida por el Estado de emisión, se procederá a la puesta en libertad o la aplicación de las medidas que procedan con arreglo a la Ley de Enjuiciamiento Criminal si tuviere alguna causa pendiente en España, lo que no es el caso»
Como se puede apreciar, ni el auto ni la nota de EFE da ninguna explicación de porque no se hizo la entrega. En redes hay quien le ha echado la culpa a Pedraz por haber dictado una providencia en lugar de un auto, ya que esta no tiene fuerza suficiente para mantener la prisión, y que el mismo auto de la sala declara subsanable. Se dice además que lo hizo fuera de plazo
«Este error judicial se suma al que se produjo en 2024 con otro miembro de la Mocro Maffia de origen marroquí reclamado por Países Bajos, Karim Bouyakhrichan, investigado en un juzgado de Marbella y al que la Audiencia Provincial de Málaga dejó en libertad bajo fianza de 50.000 euros, lo que le permitió darse a la fuga.
Para oponerse a su puesta en libertad, el fiscal de Málaga alertó del riesgo de fuga por su «alta capacidad económica» y porque tenía pendiente en la Audiencia Nacional una reclamación de Holanda por narcotráfico.
En aquella ocasión, el presidente del Tribunal Superior andaluz (TSJA) consideró que quizás desde la Audiencia Nacional -órgano encargado de tramitar las extradiciones y las órdenes de entrega- «no se arbitraron los resortes necesarios» para mantenerle en prisión mientras se tramitaba su entrega al país que le reclamaba por otra causa»





