Más de 600 personas han sido atendidas en hospitales de la ciudad iraquí de Kerbala tras una fuga de gas de cloro en una planta de tratamiento de agua. Afortunadamente, según las autoridades sanitarias, todos los afectados, la mayoría con problemas respiratorios, han sido dados de alta y se encuentran en buen estado.
El suceso ocurrió durante la festividad religiosa de Arbaín, que congrega a millones de peregrinos en la ciudad, lo que provocó que el número de personas expuestas al gas tóxico fuera elevado.
Investigación en marcha
Las autoridades iraquíes han informado de la detención de dos células terroristas que planeaban atentados en la zona de Kerbala. Por un lado, se ha desmantelado una red de 23 personas afiliadas al Estado Islámico que pretendían colocar explosivos y envenenar alimentos. Por otro, se ha detenido a una segunda célula yihadista con supuestos vínculos con la inteligencia israelí que también planeaba ataques.
Hasta el momento, las autoridades no han relacionado directamente a estos grupos con la fuga de gas. La investigación para esclarecer las causas del incidente sigue abierta.






