El nepotismo que desnuda al PSOE: contratos millonarios a la familia mientras predica ética
El candidato del PSOE a la Presidencia de Castilla y León, Carlos Martínez Mínguez, lleva seis años adjudicando servicios públicos a la empresa de un familiar. El Ayuntamiento de Soria, que él dirige desde 2007, ha contratado de forma sistemática a Mis Flores S.L. para el diseño, montaje y desmontaje del Belén navideño en la Plaza Mayor. Solo en los últimos dos años, la factura supera los 100.000 euros. Un escándalo que llega en plena campaña y que demuestra, una vez más, la doble vara de medir de la izquierda.
Los hechos irrefutables que destapan el favoritismo familiar
Según la documentación oficial de la Plataforma de Contratación del Sector Público, el importe anual ha pasado de 14.818 euros en 2021 a 64.130 euros en los dos últimos periodos navideños. Cada Navidad, Mis Flores S.L. recibe alrededor de 65.000 euros (sin IVA) por un servicio que antes costaba una fracción. Los contratos se han encadenado desde 2020 mediante procedimientos abiertos simplificados, en los que la empresa del familiar a menudo se presenta como único licitador o con precios inferiores que eliminan la competencia.
Los vínculos familiares están acreditados en el Boletín Oficial de la Provincia de Soria y en fuentes municipales. Como denuncia EDATV, “la relación entre el candidato socialista y la empresa adjudicataria consta en documentos oficiales”.
La excusa previsible del candidato: “todo ajustado a la normativa”
Preguntado por los medios, Carlos Martínez Mínguez ha respondido con la frase de siempre: “La licitación está absolutamente ajustada a la normativa” y ha denunciado “juicios mediáticos” en campaña electoral. Según él, “no sabe dónde está el problema” de que un familiar participe en licitaciones públicas. Todo ha pasado “los controles de fiscalización, intervención y secretaría municipal”.
Pero los números hablan solos: cuadruplicar el presupuesto en tres años mientras la empresa del familiar se lleva el contrato año tras año no huele precisamente a transparencia. Es el mismo PSOE que en Madrid o en Bruselas se llena la boca de “buen gobierno” y “lucha contra la corrupción”.
Vox lo llama por su nombre: “mafia”
Mientras el PP local habla de posibles irregularidades, Santiago Abascal ha sido directo: estos tejemanejes forman parte de la “mafia” socialista. Vox vuelve a ser la única voz que no se calla ante el clientelismo de la izquierda. Porque mientras el PSOE y el PP se turnan en el poder, los ciudadanos de Castilla y León pagan la factura de sus favoritismos.
La izquierda contra sus propios principios
El PSOE lleva décadas vendiendo “igualdad” y “mérito”, pero en Soria practica el nepotismo más descarado. ¿Dónde queda la meritocracia cuando un alcalde adjudica contratos a su familia? ¿Dónde la transparencia que exigen al resto? Este caso no es una anécdota: es la prueba de que la izquierda española ha convertido las instituciones en cortijos familiares.
Frente a esta realidad, solo Vox defiende una política limpia, basada en el talento y no en los apellidos. Es hora de un debate sincero: ¿seguimos tolerando que la izquierda predique una cosa y haga la contraria? Castilla y León merece algo mejor que el continuismo del PSOE y sus escándalos.
