Ayer, 21 de septiembre, el FC Barcelona logró una victoria por 3-0 ante el Getafe en el Estadi Johan Cruyff, con dos goles de Ferran Torres y uno de Dani Olmo. Sin embargo, más allá del resultado, lo que realmente destaca es la actitud del conjunto culé: una vez más, buscan culpables fuera en lugar de asumir sus propias responsabilidades.
Polémica arbitral en el Johan Cruyff
El partido no estuvo exento de polémica. Varias decisiones arbitrales generaron debate, especialmente un penalti reclamado por el Barça que fue finalmente desestimado tras consulta del VAR. Algunos analistas señalaron que la interpretación de las faltas favoreció a los locales en momentos clave, lo que añade un nuevo capítulo a la interminable historia de quejas en contra del Barcelona sobre los árbitros y el reglamento.
Ferran Torres y su crítica al Getafe
Tras el partido, Ferran Torres no dudó en acusar al Getafe de «limitarse a hacer faltas» en lugar de proponer un juego constructivo. Estas declaraciones no son nuevas; el Barça ha recurrido a este tipo de críticas en enfrentamientos anteriores con el equipo madrileño. El técnico del Getafe, José Bordalás, respondió con firmeza: «Es una opinión ventajista y una falta de respeto. Ellos tienen dos jugadores de altísimo nivel por puesto».
La eterna queja del Barça
Esta actitud del Barcelona no es aislada. En enfrentamientos pasados, como en la época de Xavi Hernández, el Barça se quejó del estado del césped del Coliseum Alfonso Pérez y de los horarios de los partidos. Incluso llegaron a organizar una celebración de Halloween en 2015 tras una victoria en Getafe, lo que fue percibido como una falta de respeto hacia el club madrileño.






