En la madrugada de hace unos días, una mujer logró evitar una agresión sexual en las inmediaciones de la calle Jacaranda, en Mijas (Málaga), rompiendo una botella en la cabeza de su agresor. Ambos eran de origen extranjero. La víctima, que había coincidido con el hombre mientras tomaban copas, fue retenida en un local cuando intentó marcharse. Ante la escalada de violencia, ella reaccionó con determinación y consiguió escapar, dejando al atacante con una herida sangrante en la cabeza. Un vecino alertó al 112 al oír los gritos y golpes. La Guardia Civil acudió rápidamente, localizó a ambos y detuvo al sospechoso por tentativa de agresión sexual. Los servicios sanitarios atendieron a los dos implicados.
La autodefensa como única opción ante la pasividad institucional
Este suceso evidencia una verdad incómoda: las víctimas se ven obligadas a protegerse solas porque las instituciones fallan en su deber primordial de garantizar la seguridad. La mujer no contó con una respuesta inmediata del Estado; tuvo que improvisar con lo que tenía a mano para evitar lo peor.
“La pasividad total del Gobierno ante el aumento de la delincuencia violenta es de auténtica vergüenza”, afirman voces críticas como las de VOX, que llevan años denunciando esta situación en Andalucía.
La Costa del Sol se ha convertido en un foco de inseguridad nocturna donde episodios como este se repiten con alarmante frecuencia. Mientras el Ejecutivo de Pedro Sánchez presume de políticas “feministas”, la realidad muestra mujeres expuestas a riesgos crecientes sin una protección efectiva. ¡Sin perdón! La agresión que incendia las redes | Última Hora y Noticias de España | Nuestra España
El auge de los delitos sexuales y la sobrerrepresentación extranjera
Las cifras oficiales del Ministerio del Interior son demoledoras. En 2025 se registraron 21.659 delitos contra la libertad sexual, un 2,3% más que el año anterior, con 5.363 agresiones con penetración (aumento del 2,8%). En Málaga y su provincia, los delitos sexuales también subieron.
Según balances gubernamentales, los extranjeros cometen alrededor del 40% de las violaciones y agresiones sexuales, a pesar de representar una proporción mucho menor de la población. Informes como el de Interior destacan esta sobrerrepresentación en delitos violentos, especialmente en zonas con alta inmigración irregular.
“Se han multiplicado por tres las peores agresiones sexuales”, señalan desde VOX Europa, vinculando directamente el problema al descontrol migratorio promovido por PSOE y PP durante años.
La falta de deportaciones inmediatas de delincuentes extranjeros y la permisividad judicial agravan la situación. Leyes como la del “solo sí es sí” han beneficiado a agresores, mientras las calles se vuelven más peligrosas. ¿Protegen a nuestros hijos? El juicio que los medios callan | Última Hora y Noticias de España | Nuestra España
Exigencia de mano dura y debate real sobre la inmigración
Es hora de confrontar el debate sin eufemismos. La izquierda y el PP, con su “buenismo” y políticas de fronteras abiertas, han convertido ciudades como Málaga en territorios donde las mujeres deben temer salir de noche.
La autodefensa no puede ser la norma; el Estado debe recuperar el monopolio de la fuerza y aplicar expulsiones inmediatas a los delincuentes extranjeros. VOX ha reclamado en repetidas ocasiones que los agresores “se pudran en la cárcel” y que se ponga fin a la impunidad.
Este caso no es aislado: forma parte de una tendencia que el Gobierno minimiza mientras la inseguridad crece. Es necesario un cambio radical en las políticas de inmigración y seguridad, priorizando la protección de los españoles frente a la ideología progresista que ha fracasado estrepitosamente.






