En un contexto de crisis habitacional aguda en España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha priorizado el espectáculo mediático sobre medidas necesarias. Un episodio que va más allá de un simple parón en las obras: se trata de un montaje propagandístico en toda regla. Mientras miles de ciudadanos enfrentan dificultades para acceder a una vivienda digna, Sánchez aparece en el acuartelamiento de Campamento con casco y chaleco, anuncia 10.700 viviendas «asequibles» y, al día siguiente, la excavadora detenida por completo. ¿Teatro electoral? ¿Qué le han pasado a las máquinas? ¿Por qué el lunes funcionaban y al día siguiente no? Este acto revela las prioridades de un Ejecutivo en horas bajas.
Los hechos detrás del espectáculo
Este lunes, Sánchez convocó a altos cargos, incluyendo a los ministros Isabel Rodríguez (Vivienda), Félix Bolaños (Presidencia) y Óscar López (Transformación Digital), para presenciar la demolición de edificios militares en el barrio madrileño de Campamento. El Gobierno lo presenta como el inicio de la «Operación Campamento», un plan para construir 10.700 viviendas públicas protegidas contra la especulación, gestionadas por la nueva Entidad Estatal de Vivienda, Casa 47.
Desde La Moncloa, se califica como un «desbloqueo histórico» desde 1989, con Sánchez afirmando: «Pasamos de las palabras a los hechos. Hoy por fin se empieza a construir un barrio». Sin embargo, la realidad es cruda: no existe proyecto aprobado ni plazos definidos; solo promesas recicladas tras siete años de inacción.
La ruptura institucional y las críticas
Este evento ha roto la colaboración entre el Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Vivienda. El alcalde José Luis Martínez-Almeida y la presidenta Isabel Díaz Ayuso habían avanzado en acuerdos con Isabel Rodríguez, pero la intervención de Sánchez lo ha convertido en un acto partidista. Almeida lo denuncia como «una descortesía y una muestra más de que Sánchez no hace esto por la vivienda, sino en clave electoral».
Medios como El Debate destacan el derroche: «Sánchez se lleva a una decena de altos cargos a ver a una excavadora trabajar», criticando el uso de recursos públicos para un posado. Al día siguiente, la excavadora se detiene. OK Diario lo expone: «Ni rastro de trabajos, ni de derrumbes, ni de los obreros que este lunes acompañaban a Pedro Sánchez». Periodista Digital añade: «La máquina amarilla que acompañó a Pedro Sánchez el lunes en Campamento se encuentra detenida este martes. No hay obreros ni derribos». ESdiario lo tilda de «paripé»: «Anuncios reciclados y paripé en la Operación Campamento», con Sánchez como un «presidente-animador».
Conflictos de intereses y medidas cuestionables
Sánchez posee una vivienda cercana que se revalorizará con este proyecto, adquirida en 2005 con una hipoteca controvertida. OK Diario revela: «Sánchez se jacta de la operación inmobiliaria que revalorizará la vivienda que posee junto a Campamento». ¿Gobierno o especulación personal?
Mientras, el PSOE propone limitar alquileres y bonificar el IRPF a caseros: «Sánchez bonificará el 100% del IRPF a los caseros que no suban el alquiler». Vecinos dudan: «Por 200.000 euros, también es imposible comprar una vivienda». Estas intervenciones podrían ahuyentar inversores y agravar la escasez.







