En un nuevo capítulo que cuestiona la integridad del Gobierno socialista, la Audiencia Provincial de Badajoz no ha podido localizar a David Sánchez Pérez-Castejón, hermano del presidente Pedro Sánchez, para entregarle la citación de su juicio por presuntos delitos de corrupción. Este incidente, ocurrido en las últimas horas, alimenta sospechas sobre posibles maniobras para eludir la justicia y pone en tela de juicio si el poder ejecutivo interfiere en procesos judiciales. Mientras el PSOE defiende la presunción de inocencia, la oposición exige igualdad ante la ley, abriendo un debate sobre si el nepotismo es inherente al socialismo actual.
El caso de corrupción
El caso se centra en acusaciones de prevaricación administrativa y tráfico de influencias relacionadas con la creación de un puesto a medida para David Sánchez en la Diputación de Badajoz en 2016. Según informes, este cargo como coordinador de conservatorios fue reactivado tras el regreso de Pedro Sánchez al liderazgo del PSOE, sugiriendo influencias directas. La jueza instructora destacó en su auto la «capacidad para influir» del presidente sobre los implicados.
La incapacidad de localizarlo: ¿Evasión o protección?
Recientemente, el tribunal emitió un auto exigiendo a la defensa de David Sánchez que aporte su domicilio particular en un plazo de 24 horas, ya que el proporcionado correspondía al despacho de su abogado. Esta medida afecta también a otros procesados, como el exdiputado Francisco Martos y el exasesor Luis Carrero.
Otras fuentes confirman la urgencia del asunto. El Debate reporta que el juicio, fijado del 28 de mayo al 4 de junio de 2026, involucra a once personas, incluyendo al exsecretario general del PSOE en Extremadura, Miguel Ángel Gallardo. ¿Cómo es factible que un familiar del jefe del Ejecutivo desaparezca ante una notificación judicial? Esta interrogante invita a contrastar ideologías: la derecha aboga por una justicia imparcial, mientras la izquierda parece tolerar excepciones para sus allegados.
Contexto familiar y político: un patrón de sospechas
En contexto, el caso se asemeja a otras investigaciones familiares, como la de Begoña Gómez, esposa de Sánchez, por tráfico de influencias. Pero el patrón no se detiene ahí: el suegro de Sánchez, Sabiniano Gómez, fallecido en 2024, regentó durante décadas saunas y clubes vinculados a la prostitución, como la Sauna Adán, Sauna Azul y Sauna Princesa, bajo la sociedad San Bernardo 36 S.L., operando desde los años 80 hasta 2006, cuando coincidentemente se apartó tras el matrimonio de Sánchez con Begoña Gómez.
Estos negocios incluyeron zonas para encuentros sexuales, pasando luego a manos del hermano de Begoña, Enrique Francisco. Acusaciones graves señalan que Sánchez habría vivido en un piso en Pozuelo financiado con ganancias de estos «prostíbulos y saunas», como expone Euronews, donde Feijóo lo acusó de ser «partícipe a título lucrativo del abominable negocio de la prostitución».
Este patrón de corrupción familiar es escandaloso y revela un clan Sánchez envuelto en sombras perpetuas, donde el nepotismo, el tráfico de influencias y hasta negocios turbios como la explotación sexual parecen ser el pan de cada día. ¿Cómo es posible que, con un hermano evadiendo citaciones judiciales, una esposa investigada por corrupción y un suegro ligado a prostíbulos, Pedro Sánchez siga en el poder sin que la justicia actúe con firmeza?
La impunidad que rodea a Sánchez y su familia es un insulto a la democracia, un testimonio de cómo el socialismo protege a los suyos mientras predica moralidad. Todo lo que toca este presidente huele a podredumbre: desde enchufes en diputaciones hasta beneficios de saunas gays con cuartos oscuros para encuentros ilícitos, como detalla La Razón. Sánchez no es un líder, sino un hipócrita que promete abolir la prostitución mientras su entorno familiar se lucraba de ella, erosionando la credibilidad de España ante el mundo.
Fuentes internacionales como The Times han cruzado fronteras con este escándalo, destacando el deterioro de la imagen de Sánchez. ¿Hasta cuándo toleraremos que un familia manchada por la corrupción dicte el destino de la nación? La oposición debe redoblar esfuerzos para desmantelar este régimen de privilegios, debatiendo si el PSOE es capaz de purgarse o si está condenado a la decadencia moral.






