En una noche para olvidar en el Ramón Sánchez Pizjuán, el FC Barcelona ha sufrido una estrepitosa derrota por 4-1 ante un Sevilla que, con garra y determinación, ha desmontado el supuesto invicto blaugrana. Lo que debería ser un baño de realidad para los culés se ha convertido en un festival de lamentos y acusaciones arbitrales, con el presidente Joan Laporta al frente, culpando a un penalti pitado a Araujo como el origen de todos sus males. Pero, ¿es eso suficiente para justificar un colapso tan rotundo?
El partido, disputado el 5 de octubre de 2025, vio cómo el Sevilla, bajo la batuta de su entrenador, explotó las grietas defensivas del Barça desde el minuto uno. Alexis Sánchez abrió el marcador de penalti tras una falta de Araujo que, según los culés, fue «inventada». Pero las imágenes hablan por sí solas: un contacto claro que el VAR confirmó, sin margen para la polémica. Isaac Romero amplió la ventaja, Marcus Rashford recortó distancias para el Barça, pero el fallo de Robert Lewandowski desde los once metros –su primer penalti fallado esta temporada– desató el caos. Che Adams y José Ángel Carmona cerraron la goleada, dejando al Barcelona sin liderato y expuesto ante un Real Madrid que ahora manda en LaLiga con dos puntos de ventaja.
Joan Laporta, siempre dispuesto a avivar el victimismo, no tardó en salir al ruedo. «Lo que presenciamos hoy no fue solo un error. Fue una afrenta a la integridad del juego. ¿Cómo puede un árbitro señalar un penalti tras revisar el Var cuando es evidente que nuestro jugador hizo una entrada legítima? Este tipo de trampas debe terminar», declaró el presidente culé en un vídeo posterior al partido. Sus palabras, cargadas de indignación, intentan desviar la atención de un equipo que, según analistas neutrales, mostró «falta de intensidad, calidad en el balón y errores en todas las líneas», como apuntó Pedri en declaraciones a Movistar.
¿Por qué el Barça siempre recurre al arbitraje para explicar sus fracasos? Laporta, con su historial independentista, parece más interesado en generar ruido mediático que en resolver problemas estructurales. Fuentes como Sky Sports resaltan que «Sevilla 4-1 Barcelona | LALIGA highlights» muestran un Barça «abrumado» en la primera mitad. Frenkie de Jong lo admitió: «No jugamos bien en la primera mitad, mejor en la segunda, pero desafortunadamente perdimos».
Esta dependencia de excusas arbitrales no solo debilita al club, sino que erosiona la credibilidad de La Liga entera. En contraste, el Sevilla demostró que con humildad y táctica se puede derribar a gigantes. Es hora de que el Barça mire hacia adentro: ¿Dónde está la garra que les dio títulos pasados?.






