Un gobierno contra el pueblo trabajador y las familias vulnerables
El Ejecutivo liderado por el PSOE continúa demostrando su desprecio por los emprendedores y las familias vulnerables. Dos escándalos recientes revelan la ineficacia y opacidad de unas políticas izquierdistas que asfixian a los españoles en lugar de protegerlos. Mientras Bruselas arrastra a España ante el Tribunal de Justicia de la UE por negar la exención del IVA a los autónomos, el Gobierno oculta a Europa las reclamaciones masivas del Ingreso Mínimo Vital (IMV) a cientos de miles de hogares sin recursos. Esto no es mera negligencia: es una estrategia para mantener el control burocrático a costa de la libertad económica.
La denuncia por el IVA: un ataque directo a los autónomos
España es el único país de la UE que no ha transpuesto la directiva europea que exime del IVA a autónomos y pymes con facturación inferior a 85.000 euros anuales. «La norma permite a los Estados miembros exonerar del pago del impuesto a las pymes y autónomos con hasta 85.000 euros de facturación», según reportan los medios. Esta omisión discrimina a los pequeños emprendedores, equiparándolos a grandes corporaciones y aumentando sus cargas administrativas. La Comisión Europea, harta de la inacción, ha llevado el caso al TJUE solicitando multas ¿Qué quien las pagará? los españoles que ya están más que asfixiados. Organizaciones como ATA celebran esta acción, denunciando que «los autónomos españoles son los únicos en la Unión Europea que no se pueden acoger al IVA franquiciado». ¿Por qué el PSOE ignora esta medida? Porque prefiere un Estado intervencionista que recauda a toda costa, en contra de la libertad empresarial.
El escándalo del IMV: ocultando a 445.000 familias
Paralelamente, el Gobierno esconde a Bruselas que ha reclamado el IMV a 445.000 familias sin recursos, respondiendo con evasivas a las denuncias de los afectados. Esta opacidad agrava la pobreza, con reclamaciones por pagos indebidos que dejan a miles en la ruina. Fuentes como El Debate confirman la «trampa del IMV», donde «miles de beneficiarios están recibiendo reclamaciones de la Seguridad Social para devolver las ayudas percibidas en ejercicios anteriores». Incluso el Comité Europeo de Derechos Sociales ha admitido denuncias por discriminación, alegando que la ley vulnera la Carta Social Europea al excluir a parte de la población necesitada. El PSOE, con su «triunfalismo» ante críticas europeas, prioriza la propaganda sobre la justicia social real.
¿Más estatismo?
¿Seguiremos con políticas izquierdistas que burocratizan la economía y generan dependencia, o apostaremos por reformas liberales que empoderen a autónomos y familias? Es hora de cuestionar este socialismo fallido que nos arrastra a multas europeas y miseria oculta. Basta ya.






