Inditex ha anunciado un beneficio neto récord de 2.791 millones de euros en el primer semestre de su ejercicio fiscal, lo que representa un modesto aumento del 0,8% respecto al año anterior. A pesar de este hito, las cifras confirman una desaceleración en el ritmo de crecimiento de la compañía, que deja atrás los incrementos de dos dígitos registrados en ejercicios anteriores.
Las ventas, por su parte, crecieron un 1,6%, alcanzando los 18.357 millones de euros. Si bien este dato podría parecer decepcionante para algunos analistas, la compañía destaca la «eficiente ejecución» de su modelo de negocio y el buen recibimiento de la colección de otoño/invierno.
La publicación de estos resultados, que mostraban un crecimiento más lento de lo esperado, no impidió que las acciones de Inditex se dispararan en el Ibex 35. Los inversores reaccionaron de forma muy positiva, impulsando la cotización de la empresa y, con ello, la del propio índice. Este comportamiento bursátil se explica, en parte, por el optimismo en el mercado y la solidez que la empresa sigue demostrando, a pesar de los desafíos del entorno.
El resultado bruto de explotación (EBITDA) se incrementó un 1,5%, situándose en 5.114 millones de euros, y la compañía ha confirmado el pago de un dividendo de 0,84 euros por acción.






