El Testimonio de David Santos
El pasado 23 de mayo de 2026, miles de ciudadanos participaron en la «Marcha por la Dignidad» convocada por Sociedad Civil Española para exigir la dimisión de Pedro Sánchez. Según el youtuber David Santos, que cubrió el evento en directo, la jornada comenzó de forma pacífica pero terminó con cargas policiales que califica de injustificadas.
Una Manifestación que Creció con Apoyo Ciudadano
La marcha partió de la Plaza de Colón con dirección al Arco de la Victoria en Moncloa. David Santos admitió al inicio tener dudas sobre su éxito debido a la baja afluencia inicial, pero pronto se sumaron participantes hasta alcanzar, según sus cálculos, entre 40.000 y 50.000 personas.
El ambiente fue descrito como positivo durante la mayor parte del recorrido. La mayoría de los asistentes eran pensionistas, aunque también se observó presencia de jóvenes, un aspecto positivo y necesario para el futuro de este tipo de movilizaciones. Los manifestantes portaban banderas españolas y expresaron su apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en general.
La protesta transcurrió de manera mayoritariamente pacífica. Algunos intentos aislados de alterar el orden, como tirar contenedores, fueron controlados por los propios participantes de la manifestación, en un loable gesto de civismo, que los devolvieron a su sitio para evitar comparaciones con otras manifestaciones políticas más disruptivas. Este detalle refuerza la imagen de una convocatoria cívica y ordenada en su desarrollo inicial.
La marcha buscaba visibilizar el descontento ciudadano ante diversos asuntos políticos. Los organizadores y asistentes reclamaban elecciones anticipadas y criticaban la situación actual del país. Santos, que cubría el evento junto a otros periodistas y colaboradores.
Cargas Policiales y Denuncias de Violencia Injustificada
El punto crítico se produjo al final, cerca de Moncloa. Según el relato de David Santos, cuando los manifestantes se aproximaron al perímetro de seguridad, la Policía Nacional intervino de forma que califica de desproporcionada. «Nos han tirado gases lacrimógenos, han pegado a la prensa, a nosotros casi nos pegan, han pegado a mujeres, han pegado también a hombres», denunció.
Santos describió a los agentes llegando «corriendo, sedientos de sangre, con ganas de pegar«. Afirmó que se produjeron golpes con porras, empujones e impactos en manifestantes que, ante sus ojos no ejercían violencia. Mencionó casos concretos: un joven que presuntamente recibió un porrazo que podría haberle partido la mandíbula, una persona mayor (Lucho) a quien casi le reventaron un dedo, y una mujer tirada al suelo a la que presuntamente intentaron golpear hasta que los agentes, al percatarse de las cámaras, se detuvieron.
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La prensa también resultó afectada, según el testimonio. Santos relató una conversación con una reportera de OK Diario a quien un agente empujaba mientras ella preguntaba el motivo. «Ya se ha terminado el tiempo de las palabras. Vamos aquí a pegarle… a desalojar», habrían dicho presuntamente los policías. Todo quedó grabado en múltiples vídeos, incluido el directo que cubría la bandera española.
El youtuber comparó esta actuación con otras situaciones. Criticó lo que percibe como un «agravio comparativo»: en protestas independentistas catalanas o en interrupciones a la Vuelta Ciclista, donde se produjeron incidentes graves sin que, en su opinión, se empleara la misma contundencia. «Siempre a los mismos.
Es muy sencillo pegarle a la gente de derechas», señaló.
Insistió en que apoya plenamente la acción policial cuando hay violencia real, pero no contra ciudadanos pacíficos que caminan por la vía pública.
Santos cuestionó las órdenes recibidas y sugirió que algunos agentes podrían actuar movidos por frustraciones personales. Advirtió que, sin las cámaras, la situación podría haber sido peor y que algún día podría ocurrir una tragedia irreversible.
Reflexiones e Indignación
David Santos expresó una profunda indignación: «Es una auténtica vergüenza«. Denunció que hay «gente dentro de la policía que no merecen llevar la placa» y los calificó como «perros sedientos de sangre» en un lenguaje vehemente. Pidió que los responsables de presuntas actuaciones desproporcionadas acaben «en la cárcel y sin placa».
A pesar de los incidentes, el youtuber valoró positivamente la marcha en sí: «Ha estado muy bien». Insistió en la necesidad de que los jóvenes se movilicen más y criticó a quienes, según él, solo van a «montar su show». También advirtió sobre posibles manipulaciones futuras y pidió a los espectadores que vean los vídeos sin edición para entender su reacción.
En su análisis final, Santos manifestó desconfianza hacia las instituciones: «No te puedes fiar ni de la policía». Sin embargo, reiteró su apoyo general a las fuerzas del orden cuando actúan contra criminales reales (narcos, etc.). Terminó afirmando que los españoles «estamos vendidos».
Este testimonio de David Santos, disponible en sus canales, forma parte de un debate más amplio sobre el derecho a la protesta, el uso de la fuerza policial y la polarización política en España. Las imágenes y vídeos que menciona serán clave para esclarecer lo ocurrido.
La marcha del 23 de mayo deja imágenes de una ciudadanía movilizada pero también preguntas sobre cómo gestionar el final de las concentraciones cerca de zonas sensibles como Moncloa y la labor policial y su responsabilidad. El relato de Santos, cargado de emoción y detalles en primera persona, contribuye a visibilizar una versión de los hechos que merece ser el contraste de otras con otras fuentes oficialistas.




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