La Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) ‘Alice’ mantiene en vilo al este de España, con la activación de la alerta roja por lluvias torrenciales en amplias zonas de Alicante y Murcia. El fenómeno meteorológico está dejando un rastro de inundaciones, interrupciones de servicios y medidas preventivas extremas para salvaguardar a la población.
Las consecuencias de la DANA: balance de la jornada
- Alerta roja máxima: La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha decretado el aviso rojo (riesgo extremo) en el litoral sur de Alicante y en la zona del Campo de Cartagena y Mazarrón (Murcia), previéndose acumulados de hasta 180 l/m² en doce horas en algunos puntos de Alicante.
- Lluvias intensas y registros históricos: Las precipitaciones han sido excepcionalmente fuertes. Destacan los 91 l/m² en tan solo una hora registrados en Relleu y los 72 l/m² en Orxeta (Alicante). En las últimas horas, Cartagena ha superado los 70 l/m².
- Medidas preventivas: Numerosos municipios, incluyendo Alicante, Elche, Orihuela, Cartagena, y Mazarrón, han optado por la suspensión de la actividad docente y el cierre de instalaciones deportivas, parques y jardines como medida preventiva para reducir desplazamientos y riesgos.
- Impacto en emergencias y servicios:
- Los servicios de emergencia han tenido una jornada intensa. En la provincia de Alicante, los bomberos han realizado más de 176 intervenciones, principalmente por achiques de agua, con picos de actividad en Elche, Orihuela, San Vicente y Mutxamel.
- En la Región de Murcia se han registrado unas 130 llamadas relacionadas con las lluvias en un solo día, la mayoría por obstáculos en las vías.
- Renfe ha permitido anular o cambiar sin coste los billetes con origen o destino en las capitales de provincia afectadas.
- Desalojos y refugios: En Murcia, se ha procedido al desalojo preventivo de una urbanización y un camping. Además, se ha habilitado el pabellón Cabezo Beaza como centro de acogida, donde han sido alojadas personas que buscaban refugio.
La AEMET advierte de que la situación es «muy adversa» en la Comunitat Valenciana y que la alerta roja implica un riesgo extremo para la población debido a la intensidad excepcional de los fenómenos meteorológicos.






